Pero, a diferencia del claro apoyo blandido por el Presidente a Rovira, en el caso de Entre Ríos no hay hasta el momento un respaldo contundente desde la Casa Rosada hacia uno de los dos candidatos peronistas en detrimento del otro. En rigor, tanto Sergio Urribarri (oficialista) como Julio Solanas (irá por fuera) se presentan como kirchneristas. Lejos de augurarse un escenario polarizado, de la discusión mayor participarán además la multisectorial Concertación Entrerriana (con el diputado nacional Emilio Martínez Garbino a la cabeza, ver aparte) y la UCR, que pese a su crisis mantiene aún una estructura de peso en la provincia. Según algunas encuestas que circulan en Paraná, Urribarri marcharía a la cabeza de las preferencias en materia de intención de voto, seguido luego por Martínez Garbino y por Solanas. Escenario Busti no logró la reforma constitucional necesaria para pelear su reelección el año entrante, a instancias de la dura oposición presentada por la UCR. Por eso optó por consagrar como su candidato -por el Frente Justicialista para la Victoria- al ministro de Gobierno, el citado Urribarri -de claro perfil bajo-, en tándem con el diputado nacional José Lauritto. Este escenario fue aprovechado por un sector del justicialismo, que alegó estar disconforme con esa postulación y decidió presentarse por fuera del partido, bajo el sello del Frente para la Victoria y Justicia Social, para regocijo de la oposición (sobre todo de la UCR y de Concertación Entrerriana). Para ello, diseñó la fórmula integrada por el actual intendente de Paraná, Julio Solanas, y Enrique Cresto. El contraataque de Busti no se hizo esperar, al decidir despegar los comicios provinciales de los nacionales del próximo 28 de octubre, para sellar el paso por el cuarto oscuro el 18 de marzo. La jugada apuntó tanto a dejar sin aire político al armado de la oposición como a intentar evitar que otras figuras apuesten a montarse en el nombre de Kirchner para arrastrar votos. Esta medida no tiene antecedentes en la historia de la provincia. Es más: en 2003 fue la última provincia en elegir gobernador, en rezagadas elecciones el 23 de noviembre. Lo que es un hecho es que el 18 de marzo se elegirán gobernador y vice; 28 diputados provinciales y 17 senadores provinciales (más sus suplentes); intendentes; vocales de juntas de Gobierno y conce- jales. En este marco, cobra importancia -por un potencial efecto negativo sobre la fuerza de Busti- el hecho de que tanto Paraná como Concordia, las dos ciudades más importantes de la provincia, son hoy controladas por el peronismo disidente. La tercera plaza, la emblemática Gualeguaychú, es la cuna de Martínez Garbino. Con el correr de los meses, habrá que ver además el impacto que en la evolución de los humores del electorado tendrán dos temas clave: el serio conflicto con Uruguay con el tema de las papeleras y la resolución de los paros docentes que azotan a la provincia. Para el próximo 17 de diciembre está previsto el estreno del esquema de internas abiertas y simultáneas para definir candidaturas. Sin embargo, en la práctica sólo el radicalismo apelará a este sistema en materia de candidaturas a gobernador, ya que en el resto de las fuerzas de peso se consensuó una lista única. En rigor, en los hechos la interna peronista se discutirá directamente en las elecciones generales de marzo. En el caso de la UCR, el centenario partido elegirá a su postulante oficial entre el diputado provincial Arturo Vera y el diputado nacional Gustavo Cussinato.
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