Córdoba - Crece la preocupación en la provincia por la falta de agua: Carlos Paz mantiene firme el decreto de emergencia hídrica del año pasado, y la municipalidad de Salsipuedes anunció un cronograma de cortes del suministro.
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El alarmante escenario no es nuevo en la provincia; de hecho, desde hace años, cada vez que sube la temperatura y se vislumbran señales de incremento de la demanda, se reeditan las dificultades en la prestación del servicio de agua. El panorama es más que riesgoso, ya que todavía falta más de un mes para el inicio del verano y, por ende, se esperan mayores picos en materia de consumo.
En Carlos Paz, la principal ciudad turística de la provincia, la Cooperativa Integral solicitó al intendente Carlos Felpeto que decrete la emergencia que, en la práctica, ya rige frente a la escasez extrema. También, las comunas que están alrededor de la Villa están a un paso del Código 3, el máximo nivel de alerta dispuesto por el municipio para discriminar el grado de crisis hídrica.
Desde el municipio, el secretario de Gobierno, Carlos Calvo, aseguró que la ciudad nunca salió de la crisis hídrica y que por eso no hace falta volver a declararlo: el decreto del año pasado sigue vigente. «El decreto subsiste y vamos a manejarlo conforme a las circunstancias», aseguró.
En tanto, a causa de la preocupante baja de las napas de los pozos de captación y la sequía de los arroyos, la Municipalidad de Salsipuedes, prestataria del servicio de agua potable en la localidad, dispuso cortes de 24 horas dos veces a la semana. En este contexto, los barrios afectados serán Cerro del Sol, El bosque, Ariel, villa Sol, Progreso, Oro verde, Las Tejas, villa Silvina y villa Las Selvas.
Desde el municipio aclararon que las interrupciones perdurarán hasta que pueda normalizarse la situación de las perforaciones de captación que en la actualidad producen a un 30 por ciento de su capacidad.
No sólo Carlos Paz y Salsipuedes tienen problemas, también en las Sierras Chicas la situación hídrica es alarmante. Los ríos de la región semiárida tienen, casi todos, sus módulos disminuidos en un alto porcentaje. Además, las ciudades de Agua de Oro y La Granja están muy complicadas, ya que dependen, al igual que Salsipuedes, de las napas de los ríos que están prácticamente secas.
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