Esperan provincias que Nación defina ya el básico docente

Ambito Nacional

Los gremios docentes bonaerenses redoblaron su embestida contra el Gobierno de Daniel Scioli, al que acusan de desoír sus reclamos salariales, y advirtieron que no sólo no está garantizado el inicio del ciclo lectivo, sino que instalarán una carpa blanca frente a la gobernación si las autoridades no los convocan esta semana.

«Vamos a realizar actividades en los 134 distritos para interiorizar a la comunidad sobre el conflicto y para que sepa que si las clases no empiezan es por responsabilidad del Gobierno», bramó el titular de SUTEBA, Roberto Baradel.

A su vez, la titular de la la Federación de Educadores Bonaerenses, Mirta Petrocini, instó al Gobierno de Scioli a que «entienda la necesidad de un salario decente para los maestros». «No está garantizado el comienzo de clases», ratificó.

Dependencia

Por su parte, el Gobierno provincial ratificó que la discusión salarial con los sindicatos será iniciada una vez que el Ministerio de Trabajo de la Nación fije la fecha para las paritarias en las que se establecerá la base de los sueldos.

«Dependemos de lo que disponga Nación. Lamentablemente, las provincias están atadas a los fondos nacionales», dijo un ministro de Educación del interior.

El mismo escenario de tensión se vive en varias provincias y en la Ciudad de Buenos Aires, donde incluso las autoridades postergaron sucesivos encuentros con los gremios docentes a la espera de la decisión nacional.

La semana pasada, los ministros de Educación de todo el país le plantearon al ministro Alberto Sileoni la imposibilidad que tienen las administraciones subnacionales de hacer frente a los planteos de aumentos que ponen en jaque el inicio en tiempo y forma del ciclo lectivo.

Como respuesta, los representantes de las gobernaciones se llevaron la promesa del funcionario de Cristina de Kirchner de que el Gobierno quiere tener resuelto el tema a más tardar el 15 de este mes, apenas dos semanas antes de que arranquen las clases en la mayor parte del país. Ese tiempo restante, aseguran en las provincias, no será suficiente para acercar posiciones con los gremios.

Sucede que el Estado ya anticipó su rechazo a la propuesta salarial de obtener un aumento de entre el 20% y el 25%, fijando el básico en $ 1.900. La propuesta del Gobierno sería, en cambio, alcanzar un básico de $ 1.800 hacia fin de año, pero arrancar el período de clases con una suba cercana al 8% sobre el actual piso de $ 1.490. Este salario fijo corresponde al ingreso de un maestro recién ingresado, sin antigüedad y a lo trabajado en jornada simple.

Por eso, para el Ministerio de Educación de la Nación las aspiraciones de los sindicatos son un «disparate» porque no guardan «relación con la realidad del país».

El lunes último, el Gobierno bonaerense suspendió una reunión de trabajo programada con los sindicalistas del Frente Gremial Docente. El titular de la cartera educativa bonaerense, Mario Oporto, dijo que la suspensión se debió a que «los maestros querían hablar de salarios y nosotros no estamos en condiciones de hacerlo hasta tanto no se termine la paritaria nacional que ya está en curso».

A su turno, las autoridades porteñas pospusieron para el próximo viernes la reunión con los gremios docentes, a la espera también de una decisión en el ámbito nacional.

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