Hace menos de 15 días el secretario general del gremio en Neuquén y Río Negro, Guillermo Pereyra, acompañado por sus pares de Chubut (Mario Mansilla) y Santa Cruz (Héctor Segovia) alertó al gobierno sobre la gravedad de la situación en el sector. La advertencia logró sentar a una mesa chica a los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido; de Trabajo, Carlos Tomada; y al presidente de la Cámara de Empresas Petroleras Productoras, Oscar Vicente. El encuentro fue bendecido por el propio Néstor Kirchner y de allí salió una mesa de negociación a la que se sumaron técnicos de la AFIP y de Economía. El monto mensual a negociar por el gobierno ronda entre los $70 y $80 millones, cifra infinitamente menor que los millones que se pierden por la paralización de la explotación de crudo. Empantanadas Sin embargo, el ala tributarista del gobierno se impuso por sobre los criterios políticos y las negociaciones se empantanaron. La AFIP rechazó de plano las pretensiones de los sindicatos para que no se aplique el Impuesto de las Ganancias a los adicionales que se liquidan junto con los salarios de convenio y sólo se ejecute sobre los básicos. Para los gremios petroleros no se pueden contabilizar los ingresos por horas extras, horas de viaje y viandas porque «licua injustamente» el salario petrolero ya que un operario que trabaja todo un mes en los yacimientos, en condiciones de extrema rigurosidad viene a cobrar casi lo mismo que otro que labora en funciones administrativas. Por ejemplo, un asalariado que cobra el máximo de horas extras que prácticamente duplica su sueldo, le deja al fisco 80% de ese concepto por Impuesto a las Ganancias. El sistema fue calificado de «arbitrario e inhumano» por parte de Pereyra quien, junto con Mansilla y Segovia decidieron ponerse a la cabeza de la protesta sindical por entender que las bases amenazaban con desbordar a la dirigencia e iniciar medidas de fuerza por su cuenta. Precisamente esta anarquía sindical es la que se quiso evitar desde la conducción del Bloque Patagónico para evitar que se repitan los violentos sucesos de Santa Cruz de principios de año que culminaron con la muerte del policía Jorge Sayago en Las Heras y que fue determinante en la renuncia del ex gobernador Sergio Acevedo. Por otro lado, en este sector gremial se analizaba que la cerrada negativa de la AFIP y de la cartera laboral en conceder el petitorio obrero o buscar alguna alternativa a través de las empresas que también se encuentran divididas frente al problema.
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