28 de agosto 2006 - 00:00
Gobernadores y dirigentes esperan venia K para lanzarse
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La cuestión es más o menos nítida en los cuatro primeros distritos electorales: Buenos Aires, Capital Federal, Córdoba y Santa Fe, pese a que en la segunda y cuarta plazas las posibilidades de perder de un mandatario aliado son concretas.
En territorio bonaerense, Felipe Solá buscará un aval judicial para aspirar a su reelección, pero basa su intento en el supuesto apoyo otorgado por el primer mandatario a la movida, aparentemente por delante de otras opciones del menú oficial.
En Capital Federal, Daniel Scioli, Daniel Filmus y Jorge Telerman pretenden la venia del santacruceño para competir contra el candidato que ponga el centroderecha.
Tras la renuncia anticipada de Carlos Reutemann en Santa Fe, Kirchner alentó las esperanzas de los diputados Rafael Bielsa y Agustín Rossi -ya propuso dirimir la cuestión en las primarias- para enfrentar al favorito socialista Hermes Binner.
Clave
Córdoba es muy representativa: el gobernador José Manuel de la Sota propuso a su vice, Juan Schiaretti, como candidato, pero Kirchner parece más inclinado a sellar su concertación apuntalando al intendente de Córdoba, Luis Juez.
Eduardo Di Cola y Eduardo Accastello son candidatos alternativos del oficialismo, mientras que a la posible candidatura del radical opositor Mario Negri se sumaría la de un postulante de la UCR K, el intendente de Río Cuarto, Benigno Rins.
Otro claro ejemplo del magnetismo heterogéneo
del primer mandatario se da en Catamarca, donde Luis Barrionuevo -ex adversario- aspira a obtener su respaldo para su candidatura por el
PJ, en detrimento del gobernador Eduardo Brizuela del Moral.
Pero aquí Kirchner tendría comprometido su aval al Frente Cívico y Social gobernante, que además cuadraría en la nueva estética «pluralista». De hecho, la semana pasada el vicegobernador Hernán Colombo oficializó su pase al Frente para la Victoria y, de esta manera, comenzará a disputar con Eduardo Pastoriza y Luis Barrionuevo la candidatura para postularse a la gobernación 2007.
Apoyo
Ni hablar de Santa Cruz, donde el Presidente determinará cuál será el próximo gobernador, que posiblemente será su hermana Alicia o el ministro de Infraestructura, Julio De Vido.
En Tucumán, Kirchner impulsó la reforma constitucional para la reelección de José Alperovich, quien teniendo en cuenta que consiguió 130.000 votos más para esta reforma que cuando llegó a la gobernación, no tendría rivales para seguir en el cargo.
Situación similar ocurre en Misiones y Jujuy, donde las reformas constitucionales alentadas desde la Casa Rosada, aunque no aprobadas aún, incluyen cláusulas reeleccionistas para los gobernadores.
Otros
En Entre Ríos, el candidato oficialista es Sergio Uribarri (ministro de Gobierno de Jorge Busti, y alentado por el gobernador), mientras que el intendente de Paraná, Julio Solanas, irá por fuera del PJ. También se presentará el diputado nacional Emilio Martínez Garbino, referente de la segunda fuerza provincial, la Concertación Entrerriana.
La historia se repite en Río Negro, donde Kirchner debe optar entre el actual mandatario radical Miguel Saiz, también en pos de la concertación, o alentar a alguno de los tres justicialistas: el senador nacional Miguel Pichetto, el diputado Osvaldo Nemirovsci o el intendente de General Roca, Carlos Soria.
En Tierra del Fuego el apoyo del presidente se lo disputan el gobernador Hugo Cóccaro (FUP) y el justicialista Mario Daniele. El principal rival del oficialismo será el Movimiento Popular Fueguino, que tras la crisis radical que desencadenó la destitución del ex gobernador Jorge Colazo apostaría a la candidatura del intendente de
Ushuaia, Jorge Garramuño.




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