El gobernador Felipe Solá acusó a los gremios de adoptar medidas de fuerza por «razones políticas». Además pidió «disculpas» a los padres que «tienen que dejar de ir a trabajar y perder su día de salario, en muchos casos, para cuidar a sus hijos, a raíz del paro docente». En Chaco, en tanto, la Unión de Trabajadores de la Educación suspendió ayer la huelga de hambre, que mantenían desde hace quince días, tres de sus dirigentes e intimó al gobierno provincial para que en 48 horas concrete la devolución de los descuentos de los días de paro. De la partida, in situ, fue el secretario general de CTERA, Hugo Yasky.
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