12 de marzo 2004 - 00:00

Grave: sigue la toma de plantas petroleras

Ayer además cortaron todos los accesos a las plantas e impidieron el ingreso a supervisores. El reclamo: un aumento en la ayuda alimentaria de 144%, aunque con una interna gremial como trasfondo. La gravedad de la protesta reside en que, según ya alertó Repsol YPF, corre peligro el sistema interconectado patagónico, ya que depende del actualmente bloqueado suministro de gas para que funcionen las centrales termoeléctricas de la región. Además, se encuentra paralizado el normal abastecimiento de crudo en el mercado interno y externo.
Anoche la Federación Argentina-Sindical del Petróleo y Gas Privados y las dos cámaras empresarias del sector negociaban en el Ministerio de Trabajo de la Nación una salida al grave conflicto. La reunión era presidida por la secretaria de Trabajo, Noemí Rial, y el director nacional de Relaciones Laborales, Jorge Schuster.
En paralelo, desde la Federación también alertaron que comenzará el lunes en las refinerías de crudo de todo el país una «intensa campaña de esclarecimiento y asambleas generales» y declarará ese día el estado de «alerta y movilización», luego de que fracasaran negociaciones salariales con la cámara de la industria.
Las consecuencias de la protesta en Santa Cruz ya se sienten
en la ciudad de Cañadón Seco, que quedó sin electricidad ni gas; en tanto que en Pico Truncado no hay suministro de agua debido a que los activistas habrían atentado contra una línea eléctrica que daba energía al sistema de bombas.
Desde el Sindicato Petroleros Privados de Santa Cruz aseguran que darán continuidad a su protesta hasta «las últimas consecuencias», en procura de un aumento en la ayuda alimentaria, que actualmente es de $ 180, pero pretenden incrementar a $ 440. Al respecto, los sindicalistas santacruceños ya rechazaron una oferta patronal de aumento salarial de $ 350.
La ocupación de las plantas petroleras -3 de Repsol YPF y 2 de Vintage Oil-está sostenida por
pocos activistas, vigilados por efectivos de Gendarmería, y se da en las localidades de Cañadón Seco, Pico Truncado y Las Heras.
Desde Repsol YPF indicaron que el reclamo
«sorprendió a las firmas, no sólo porque el concepto no está contemplado en el convenio colectivo (que se renovará en junio) sino porque recientemente se firmó un acuerdo entre la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos y la Federación Sindical de Petroleros Privados». Allí se otorgó «un pago extraordinario de $ 700 hasta la renovación del convenio colectivo y otros $ 100 en concepto de medicamentos».
Existe, sin embargo, otra explicación para la exagerada protesta de los petroleros santacruceños: en poco tiempo habrá elecciones dentro del gremio local, y el oficialismo está decidido a retener el poder, pero teme seriamente ser desbancado por una lista oriunda de la localidad de Pico Truncado, que al parecer podría alzarse con la mayor cantidad de los votos. La conducción del Sindicato Petroleros Privados de Santa Cruz, cuyo titular es Héctor Segovia, responde al oficialismo provincial liderado por el gobernador Sergio Acevedo, delfín del presidente Néstor Kirchner, y mantiene un fuerte enfrentamiento con la Federación.

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