5 de febrero 2007 - 00:00
Juez: ""El problema no es ganar, sino saber gobernar""
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Luis Juez: Con el Presidente tenemos una relación bárbara, pero siempre con respeto. Si no, no es construcción. Es subordinación. Un proyecto político se forma más de disensos que de consensos. La última elección nos permitió meter tres diputados y De la Sota, cuatro. El respeto en la política se gana con ideas propias.
L.J.: Durante estos tres años de gobierno debo haber estado con el Presidente en 6 o 7 oportunidades. El gobierno nacional nos ha ayudado en el financiamiento de obras de infraestructura que hacía 30 años que no se realizaban en la provincia. El tema de las cloacas lo estamos haciendo 100% con dinero de las arcas nacionales.
L.J.: Yo no puedo ser reelecto intendente porque estamos construyendo un sistema dinámico. Nuestra idea política tiene su origen en diciembre de 2001 cuando en el país se instaló el «que se vayan todos».
L.J.: Sí, por supuesto. Y estaríamos ganando elecciones en Capital con mayor comodidad que la última vez que nos presentamos. Hemos crecido porque la gente antes votó por un proyecto de candidato y ahora sabe que tiene un intendente que gobierna y administra.
L.J.: Los periodistas cuando quieren minimizar hablan del juecismo. Podemos construir algo mucho más grande que el juecismo. Hemos construido un sueño que es mucho más importante que la locura de un pibe.
L.J.: Nosotros vamos a poner al gobernador y al intendente de Córdoba. Tenemos que construir en Córdoba una concertación plural. El problema no es ganar Córdoba, sino cómo gobernarla. Nos va a pasar lo que le pasó a la Alianza, que no se dieron cuenta de que el problema no era Menem, sino lo que había dejado. De la Sota va a dejar una provincia muy parecida a la que dejó Menem.
P.: Usted nuclea radicales, gente de élite, independientes, peronistas, etc...
L.J.: Radicales no angelocistas, peronistas no delasotistas.
P.: El esquema ideológico que busca Kirchner entre izquierda y derecha no baja a la provincia.
L.J.: Estoy muy lejos de creer en la muerte de la ideología como creía Menem. Lo que hoy la gente necesita son dirigentes de comprobada honestidad. En Córdoba, el peronismo y el radicalismo son las dos caras de una misma moneda. La provincia de Córdoba requiere ética, eficiencia y decencia, pero quiere también ejecutividad.
P.: Una concertación como la que usted plantea es más tolerante de los extremos.
L.J.: Construimos transversalmente. Tenemos gente del radicalismo y del peronismo, pero gente común, gente agradable, de probada decencia. Hace tres años no nos daban crédito nuestros actuales proveedores. Hoy cambió, debido a que no nos atrasamos un día en el pago.
P.: A usted le queda este año de gestión: ¿qué le quiere dejar a Córdoba?
L.J.: Nosotros cuando llegamos a Córdoba, era un paciente en coma 4. Yo creo que la vamos a dejar en la puerta del hospital.
P.: ¿Tiene deudas?
L.J.: Nosotros ya hemos pagado la mitad de la deuda contraída en la gestión de Germán Kammerath.
P.: ¿Con quién son las deudas?
L.J.: Las deudas que quedan son con el ABN Amro, con el Banco Provincia de Buenos Aires, con el Banco Ciudad.
P.: ¿El monto cuál es? Sin bonos me decía...
L.J.: Nosotros hemos trabajado durante los dos primeros años de gestión para achicar el monto de la deuda de la Municipalidad de Córdoba, que hoy no llega a los 200 millones de pesos.
P.: ¿Cerró 2006 con supe-
rávit?
L.J.: Cerramos el año con un superávit de 23 millones de pesos que para la ciudad de Córdoba no es poca cosa. Esto nos abre un panorama más importante. El problema que teníamos era que necesitábamos ejecutar algunas partidas pero no teníamos presupuesto.
P.: ¿Qué le queda al que viene?
L.J.: Totalmente resuelta la deuda con proveedores y contratistas.
P.: Cuénteme sobre la deuda de la provincia.
L.J.: De la Sota ha llevado a la provincia a un nivel de endeudamiento insólito con los organismos nacionales e internacionales de crédito. De la Sota quintuplicó la deuda. Cuando me vaya, no creo que vayamos a dejar una deuda mayor a 11 mil millones de pesos.
P.: Poco menos de la mitad que la de la provincia de Buenos Aires.
L.J.: Poco menos de la mitad que la de la provincia de Buenos Aires. Yo no voy a inaugurar obras y que el crédito lo pague el que viene. Y podría hacerlo. Porque los que antes me negaban los créditos, ahora me los ofrecen. Hoy es negocio prestarles a los estados, por lo menos al estado municipal de Córdoba.




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