1 de septiembre 2005 - 00:00

Kirchner llega a Río Negro para ungir a su frente

El tango 01 con el Presidente a bordo -se presume que también estará Cristina Fernández de Kirchner- arribará al aeropuerto local a las 12 y evitará tocar suelo neuquino donde reside uno de sus principales adversarios políticos: el gobernador, Jorge Sobisch, quien enfrenta a un fragmentado Frente Cívico para la Victoria que en Neuquén intenta armar el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. De paso eludirá los reclamos del PJ local que reniega de la bendición presidencial hacia el intendente de la ciudad de Neuquén, el radical Horacio «Pechi» Quiroga, un hombre que derivo desde el lopezmurphismo hacia el kirchnerismo actual. Pero en esta ciudad tampoco la vida de la coalición kirchnerista transcurre plácidamente. Soria, quien como jefe de los espías de Duhalde le hizo algunas travesuras al entonces gobernador de Santa Cruz y se ganó el encono del Presidente, ahora no pudo con su genio y se autolanzó a candidato a gobernador para 2007.
  Desafío
El rionegrino no sólo no midió que en Bahía Blanca, hace unos días, Kirchner bendijo la candidatura de Pichetto para ese mismo cargo, sino que hasta desafió el carácter irascible del mandatario al decir por los diarios que «si ya le gané una vez a Kirchner, bien puedo ganarle la segunda».
Pero, más allá de esos chisporroteos, Kirchner encontrará hoy un escenario que le mejoran el humor. Será recibido con honores en el aeropuerto por el gobernador radical,
Miguel Saiz, quien -más allá de algunas pullas con funcionarios menores, Roberto Lavagna, por ejemplo- se lleva bien con el Presidente al punto que los diputados de la UCR de Río Negro suelen acompañar, sin cuestionamientos, los proyectos que parten desde la Casa Rosada al Congreso.

Dejá tu comentario

Te puede interesar