Las bajísimas temperaturas, por caso, les brindaron a porteños y a vecinos de gran parte del conurbano bonaerense un espectáculo con ribetes históricos, ya que hay que remontarse a 1918 para recordar un evento parecido. La caída de copos de nieve y de aguanieve lanzó a cientos de personas -chicos y grandes- a las calles, munidos en algunos casos de cámaras de fotos para registrar un momento que para muchos fue la primera vez. En algunos distritos, incluso se desataron festejos que en varios casos parecieron emular la euforia mundialista. Por el fenómeno, además, varias ciudades del norte bonaerense -como Pergamino, Carmen de Areco, Junín y Chivilcoy- amanecieron con los techos de las casas y las copas de los árboles vestidos de blanco, y en Bahía Blanca la sensación térmica fue de 15 grados bajo cero. En paralelo, también sorprendieron las inusuales nevadas registradas en la ciudad de Córdoba (donde los copos volvieron a caer, luego de 25 años) y el sur de Santa Fe. El fenómeno fue la noticia del día, además, en San Luis (donde la capital provincial amaneció virtualmente aislada, producto de intensas nevadas -no vistas en los últimos 25 años- que bloquearon las principales rutas) y en La Pampa, donde la temperatura llegó a 10 grados bajo cero. En tanto, la laguna Carrilaufquen, en Río Negro, se congeló en casi toda su extensión como consecuencia de las bajas temperaturas que afectaron a la zona, con marcas de hasta 32 grados bajo cero. La jornada tuvo, sin embargo, su costado trágico, de la mano de la muerte de tres personas en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Rosario, producto de la ola polar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario