17 de marzo 2004 - 00:00

Mediación: Corte propuso nueva elección en capital

Junto a sus abogados, cada intendente tuvo media hora para exponer su postura ante los ministros, con 15 minutos de contrarréplica. Allí las partes ratificaron sus posiciones y se atribuyeron el derecho a gobernar.La alternativa finalmente propuesta por la Corte, que era contemplada previamente por ambos contendientes, sorprendió en la provincia porque se esperaba que hubiese un pronunciamiento formal del máximo tribunal nacional.
La sugerencia conciliadora partió del presidente de la Corte,
Enrique Petracchi, aunque en el seno del tribunal creen que una contienda de carácter municipal como ésta nunca debió haber llegado a esta instancia, y que debería haber sido abortada previamente por el gobierno provincial, vía por caso la intervención del municipio. Tras la audiencia, Torrontegui desmintió que la Corte haya propuesto un referendum.
Tras el encuentro, si bien reaccionaron de distintas formas ante la propuesta, los intendentes
coincidieron en que hubo «un principio de acuerdo». Torrontegui -asistida por María Cristina Valentino- mostró inmediatamente su voluntad de someterse a una nueva elección en «una fecha lo más inmediata posible», y dijo que aceptará que el proceso electoral eventualmente sea dirigido «por las autoridades que controlan la elección de presidente, o un veedor designado por la Corte».
En cambio, Pérsico -asesorado por Ricardo Gil Lavedra y Alberto García Lema- no fue tan terminante: condicionó la posibilidad de admitir la alternativa electoral porque «la Justicia provincial no da garantías porque responde al poder político».
En rigor, en el entorno de Pérsico dominaba ayer la incertidumbre porque recurrió a la Corte buscando justamente una «resolución judicial», ya que todos los pronunciamientos de la Justicia provincial fueron desconocidos por ellos. «Estamos decepcionados porque esperábamos una respuesta jurídica», admitió un colaborador del dirigente opositor, que no ocultó su desconcierto al conocer que Eugenio Zaffaroni se había excusado, ya que en este juez habían depositado buena parte de sus expectativas. Tampoco desconocieron «el riesgo de enfrentar a Rodríguez Saá por su poderío político y electoral», más allá de la seria crisis que atraviesa la provincia, con un mandatario cada vez más cuestionado. A pesar de ese escenario, ayer el ministro del Interior, Aníbal Fernández, dijo que la hipótesis de una intervención federal es «impensada».
La disputa por la capital quedó plasmada en los hechos en noviembre, cuando se celebraron dos insólitas elecciones paralelas. El 9 de noviembre fue electo Pérsico y cinco días después tomó el control de la intendencia al renunciar su jefe político, el entonces intendente
Carlos Ponce, quien tenía mandato hasta el 10 de diciembre. Torrontegui, por su parte, fue consagrada intendente el 23 de noviembre y ejerce el cargo desde la Legislatura provincial, que actúa como sede provisoria porque no puede ingresar al edificio municipal.
 Interrogantes
Ahora el mayor interrogante
es cómo se materializará la propuesta de la Corte. ¿Se sentarán las partes que hasta ahora mostraron intransigencia a alumbrar un pacto político para acordar una nueva elección? La sugerencia de la Corte prevé «un tiempo de reflexión» para los dos dirigentes, sin fecha límite para un entendimiento. De todos modos, si las negociaciones fracasan, podrán volver a la Corte para que prosiga la causa judicial, según consignaron fuentes judiciales. Para lo cual los ministros ya sienten que tienen elementos para fallar.
Lo que sí fue acordado ayer es
la liberación de los fondos para pagar los sueldos a los trabajadores municipales, que la semana pasada protagonizaron un fuerte enfrentamiento con la Policía provincial. Este punto fue plasmado en el acta labrada como constancia. En lo que no hubo acuerdo en cambio fue en la derogación de una ordenanza -sancionada a instancias de Torrontegui- que exime de pago a los contribuyentes de las tasas municipales.
Mientras la crisis municipal tomaba ese rumbo, en horas de la tarde se realizó la sexta «marcha del silencio» a instancias de la «Agrupación Laicos Católicos Autoconvocados» identificada con el Obispado de San Luis. Esta vez la protesta, que tiene como objetivo exigir al gobierno que restituya la conducción de los institutos de menores y de ancianos, tuvo carácter provincial. La movilización, que terminó con un cacerolazo, se realizó en forma simultánea en la Capital provincial, Villa Mercedes y Merlo, las tres principales ciudades de San Luis.
Por otra parte, el gobierno dio marcha atrás con la designación de directores normalizadores en Villa Mercedes. De esa forma el gobierno busca descomprimir un conflicto que se agudizó en los últimos días. Aunque en la ciudad de San Luis ayer continuaban tomadas varias escuelas en rechazo también a la designación de interventores en lugar de los directores cuyo mandato estaba vencido.

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