16 de mayo 2008 - 00:00

Mendoza podría dejar de elaborar índice de precios

Mendoza - La resolución que implica que el INDEC dejará de elaborar el Indice de Precios al Consumidor (IPC) en el interior del país, generó polémica en la provincia y ya atravesó a la arena política. Es que desde la administración de Celso Jaque se dejó entrever que ya no se continuará con el sondeo oficial, y despertó la reacción de la oposición que impulsa desde la Legislatura un proyecto para que Mendoza tenga su propio registro.
La controversia surgió cuando el ministro de Producción, Guillermo Migliozzi -de quien depende la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE)- instó a los actores económicos a «orientarse por las mediciones que realizan las consultoras privadas», a las cuales criticó en otro momento. Mientras la noticia que llegó desde Nación a la provincias que componían el IPC nacional (San Luis, Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Catamarca, Buenos Aires) generó preocupación en los gobiernos locales, en Mendoza hubo cautela.

 En reserva

Lo cierto es que el dato correspondiente a la inflación de abril, esperado para la segunda quincena de mayo, finalmente no se daría a conocer, y desde el Gobierno provincial consideran improbable por ahora que la DEIE asuma ese rol. Fuentes allegadas a María Inés Crisafulli, titular de la DEIE, señalaron que desconocía el tema. «No tenemos un comunicado formal del INDEC, nos enteramos por los medios. Si hay una decisión, esperaremos a que nos la comuniquen, o ver si en los diarios de mañana lo refutan o no», dijo, Migliozzi a «Los Andes».
En medio de tanto debate, Crisafulli y su equipo le daban prioridad a otro tema: la encuesta sobre consumo de sustancias psicoactivas, encomendada por el INDEC junto al Censo Agropecuario y la Encuesta Económica.
La postura oficial es el corolario de un proceso de alineamiento a la gestión del INDEC que empezó a tomar cuerpo en diciembre con el cambio de gobierno. Previamente, el IPC mendocino fue prácticamente autónomo respecto del calculado para el Gran Buenos Aires, hasta el escándalo del «doble índice» Provincia-Nación que explotó en setiembre del año pasado. En ese momento, en Mendoza la inflación cuadruplicaba la de Buenos Aires, lo que llevó al desplazamiento de Patricia Giménez, funcionaria de la gestión de Julio Cobos. En la década del 60 Mendoza se convirtió, junto a Córdoba y Santa Fe, en una de tres primeras provincias en contar con su propio IPC. Por eso, para la ex directora de la DEIE, la medida «sería una pérdida grande para la provincia. Debería replantearse», consideró.
La alternativa de volver a la medición y difusión propia es remota, pero el gobierno argumenta razones presupuestarias. «Implica un número demasiado elevado. Nos haría un agujero», aluden respecto a los $ 150 mil que cuesta la medición por año.

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