Sin embargo, los comicios misioneros también tuvieron otro fuerte impacto en el país, confirmando así el alto voltaje nacional de la compulsa. Bien lo saben las fuerzas opositoras de las provincias, que se vieron súbitamente revitalizadas con el triunfo de Frente Unidos por la Dignidad. El rechazo a la reelección indefinida pegoteó en esa coalición a socios otrora impensados, como sectores del justicialismo, la UCR oficial, el socialismo, la CTA, la CGT, organizaciones sociales y, fundamentalmente, la Iglesia. Ese «modelo misionero» que resultó finalmente triunfante en los comicios es hoy mirado con esperanza incluso por las figuras de la oposición a nivel nacional, que intentan diseñar la manera de enfrentar al kirchnerismo el año entrante en las urnas. Veamos la caída en picada de los sueños reeleccionistas de los tres mandatarios: c 29 de octubre: en la elección de convencionales constituyentes en Misiones se impone el FUD por trece puntos, por lo que se asegura que la Constitución misionera no será reformada para incluir la figura de la reelección indefinida. c 3 de noviembre: Eduardo Fellner sorprende desde Jujuy al bajarse formalmente de su proyecto de reformar la Carta Magna para lograr la venia para una nueva reelección, «a sugerencia del Presidente». c 6 de noviembre: Felipe Solá anuncia que no insistirá con su embestida para conseguir el aval legal para pelear otra gestión el año entrante. «Se entendió que pretendía eternizarme en el gobierno y no es así», justifica desde la Casa Rosada.
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