Córdoba - El gobernador Juan Schiaretti consideró ayer que la posibilidad de que haya candidaturas testimoniales «es una burla a la gente que eligió a alguien para cumplir una determinada tarea» e implica «la degradación a las instituciones».
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Así, Schiaretti volvió a cruzar al kirchnerismo en referencia a la posibilidad de que gobernadores e intendentes se presenten como candidatos a diputados y concejales.
«Debemos defender la calidad institucional. Yo impulsé la reforma política en Córdoba para evitar que alguien se presente a dos cargos al mismo tiempo. Esto es ley y es un salto en la calidad institucional», señaló el gobernador.
El mandatario sostuvo además que desea tener una «buena relación» con el Gobierno nacional a pesar de pararse en la vereda de enfrente durante las elecciones del 28 de junio.
Autoritarismo
En este sentido, consideró que «sería un acto de autoritarismo castigar al pueblo de Córdoba sólo porque el justicialismo de esta provincia tiene una posición diferente a la conducción nacional del peronismo».
La fractura del cordobés con la conducción nacional del PJ de Néstor Kirchner quedó confirmada la semana pasada luego de que el gobernador acordara con el ex defensor del pueblo Eduardo Mondino, respaldarlo como cabeza de la lista de candidatos a senadores que presentará el justicialismo cordobés.
Enfrentado con la Casa Rosada desde el conflicto con el campo, Schiaretti negó de plano la posibilidad de incorporar kirchneristas en las listas de cara a las elecciones del 28 de junio. Ese día la provincia renovará 9 diputados y tres senadores. Con Mondino a la cabeza, el PJ disidente enfrentará al intendente de Villa María, el kirchnerista Eduardo Accastello, con pocas chances frente al grueso aparato del peronismo provincial que moviliza el gobernador.
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