20 de mayo 2008 - 00:00
Paro petrolero: cuarto intermedio
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La extorsiva medida de fuerza por reclamos salariales, que hoy cumple 24 días, incluye la toma de dos plantas de YPF -que sufren graves daños y derrames de petróleo- en el norte provincial, la parálisis de los yacimientos de la cuenca austral y varios piquetes, además de complicaciones en el acceso al combustible y al gas envasado. Por esta embestida, la provincia que gobierna el justicialista Daniel Peralta dejó de percibir ya más de $ 30 millones por regalías no cobradas.
En rigor, no sólo la producción de hidrocarburos santacruceña está seriamente afectada por una
intransigente embestida: en la madrugada de ayer, ex empleados de Yacimientos Petrolíferos Fiscales bloquearon el acceso a la Terminal de YPF de
Luján de Cuyo (Mendoza), interrumpiendo la entrada y la salida de camiones con combustible, en reclamo del pago de acciones que datan de la privatización de la empresa estatal a principios de la década del noventa.
En el caso santacruceño, la rebelión petrolera es comandada por el titular del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Santa Cruz, Héctor «Chaco» Segovia, quien incomodó a los Kirchner al instalar el copamiento de una planta en Pico Truncado pocas horas antes del desembarco días atrás de Cristina de Kirchner en esa localidad para inaugurar obra pública.
En devolución de gentilezas, la Casa Rosada pareció soltarle luego la mano a Segovia. Sin embargo, las internas gremiales del pasado miércoles lo ungieron por otros cuatro años (lidera el sindicato desde 2000), en mala elección para los moderados y en riesgosa aprobación de los violentos.
La definición de las nuevas autoridades en el sindicato aceleró previsiblemente las conversaciones con Peralta (ambos se reunieron el jueves en Comodoro Rivadavia) y con los empresarios del sector y funcionarios provinciales (ayer, en Buenos Aires, aunque no ya con el gobernador), por expresa orden del ex presidente, preocupado por las consecuencias políticas del grave conflicto.




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