14 de diciembre 2010 - 22:24
Previsible: se replican tomas de terrenos en las provincias
-
Los gobernadores dialoguistas hacen equilibrio entre la crisis fiscal y las negociaciones con Milei
-
El gobernador Poggi anunció que impulsará una reforma constitucional en San Luis
Otros gobernadores también amplificaron su preocupación. «Lo de Villa Soldati es un hecho del que no estamos exentos de que nos pueda pasar a nosotros», advirtió desde Santa Fe el socialista Hermes Binner, aunque lo relacionó con las «carencias» de los planes nacionales de vivienda.
En tanto, el peronista Celso Jaque consideró que no están dadas las condiciones para que sean calcadas las tomas en Mendoza, aunque advirtió que «no es por la fuerza que se resuelven los conflictos en una sociedad».
Si bien no se trata estrictamente del mismo caso, el antecedente más reciente de disputa violenta de tierras se dio en Formosa, donde la puja derivó en un violento desalojo de miembros de la comunidad toba, con un aborigen y un policía muertos.
En Córdoba, en este marco, desde la organización Tupac Amaru ya advierten que de no ver satisfechos sus reclamos de viviendas pueden desatarse nuevas ocupaciones desde enero.
«Después de estas fiestas, si no hay una propuesta clara que incluya a todos los sectores, me parece que vamos a tener problemas», enfatizó desde el agrupamiento mediterráneo Sergio Costigliolo, con cerca de 450 familias intrusando 5 predios en la capital como telón de fondo. «Nadie puede actuar al margen de la ley y nadie puede querer, con manos propias, apropiarse de un terreno», advirtió en las últimas horas Schiaretti.
En rigor, si la lupa se agranda también se percibe riesgosa agitación en distritos como Jujuy, donde la red de organizaciones que conduce la misma agrupación -liderada por la piquetera K Milagro Sala- tomó ayer el Ministerio de Desarrollo Social y cortó rutas y puentes, en reclamo del pago de un aguinaldo social y la entrega de bolsones navideños.
En el caso de San Juan, los usurpadores se retiraron del lugar tras ser recibidos por Gioja, ser censados y obtener la promesa de que serán visitados por una asistente social que relevará cada caso en particular. Previamente, el mandatario -quien sostiene que en su gestión erradicó «63 villas»- ratificó que seguirá «siendo inflexible en estos casos», aunque aclaró que no es el Gobierno quien tiene que «desalojar, sino la Justicia y los dueños del terreno».




Dejá tu comentario