De la mano del menor crecimiento de los recursos tributarios y del impacto de los nuevos aumentos salariales, se profundizan las urgencias de cuentas de las provincias, que -se estima- cerrarían este año con un déficit financiero de $ 18.000 millones.
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Ante ese preocupante presente, algunos gobernadores ya se vieron obligados -tal como lo informó este diario- a emitir deuda en los mercados de capitales, una medida que será calcada en breve en otros distritos.
En esa línea, por caso, ya hubo colocaciones, en lo que va del año, de Letras de Tesorería por más de $ 3.253 millones. Se trata de las provincias de Buenos Aires ($ 3.030 millones), Córdoba ($ 71,8 millones) y Chaco ($ 150,8 millones).
Las conclusiones pertenecen a un informe de la consultora Economía & Regiones, que sostiene además que si a ese déficit estimado se le adicionan los pagos de deuda ($ 11.000 millones), el conjunto de provincias presentará necesidades de financiamiento por $ 29.000 millones (1,2% del PBI).
«El hecho de que las provincias deban buscar financiamiento por más de $ 29.000 millones en un año en el cual su principal acreedor las «liberó» del pago de sus servicios de deuda (en referencia al programa de desendeudamiento extendido por Cristina de Kirchner) habla a las cla-ras del profundo desequilibrio que han alcanzado las finanzas subnacionales, tanto en términos de flujos (déficits primarios recurrentes) como stocks (mayores ser-vicios de deuda por endeu-damiento creciente)», afirma el estudio.
Ausencia
La consultora advierte, además, que este escenario se agrava ante «ante la falta de implementación del Programa de Sustentabilidad Fiscal que prometiera el Gobierno nacional en la Ley de Presupuesto 2012, por cerca de $ 15.000 millones».
Además de la colocación de Letras de Tesorería, en materia de emisiones de títulos de deuda a más largo plazo hubo dos colocaciones este año: la de la Ciudad de Buenos Aires (con un bono por u$s 475 millones, a 5 años, al 9,95% anual) y la de Salta (por u$s 180 millones, a 10 años y al 9,50%).
En los primeros tres meses del año las transferencias de coparticipación al interior y la recaudación de impuestos provinciales creció a tasas más bajas que en 2011 pasado, consolidando así la tendencia observada desde la segunda mitad de 2011. Mientras el año pasado los recursos tributarios nacionales que percibieron las provincias crecieron a una tasa interanual del 37,5% y la recaudación propia al 35,4%, en lo que va de 2012 dichas tasas son del 28,6% y el 29,8%, respectivamente.
«Este crecimiento resultará insuficiente para financiar el creciente gasto público, el que se incrementará, en el mejor de los escenarios, al 27% interanual, 9 puntos porcentuales por debajo de la tasa observada en 2011, a partir de una desaceleración en la ejecución de obras públicas y de una política salarial «más contenida», con aumentos en torno al 25%», agrega.
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