28 de julio 2005 - 00:00

Raro: izquierda dura sale de los márgenes

«La gestión capitalista fracasó en Salta», sentencia Pablo López, un joven de sólo 29 años, hijo de una ex empleada pública y un periodista, próximo a recibirse de ingeniero en Recursos Naturales y electo hace cuatro en la Cámara de Diputados local. Su partido llegó a 10% en la capital en 2003 y a 7,6% a nivel provincial. Suma al día de hoy algunas concejalías en Salta capital y en Orán. El hecho de ser diputado no impidió en estos años que López fuera preso y que haya resultado herido en combates con la Policía. En la vereda de enfrente, con uniforme, supo encontrarse a ex compañeros del secundario.«A los medios se les hace muy difícil no tener un registro de lo que dice el Partido Obrero; se ven obligados a dar a conocer nuestra postura porque tenemos una voz en la Legislatura», dice López, mientras ocurre otra rareza para un dirigente de su filiación política. En el transcurso de la charla con este diario, en un bar céntrico de Salta, el diputado es reconocido por varias personas que se acercan a saludarlo.
López explica que el crecimiento de su fuerza se debe a que «fuimos la única fuerza política que claramente enfrentó al gobierno de Romero cuando otros fueron cómplices. Como consecuencia de ello, el romerismo tuvo un gran ataque contra nuestros militantes, lo que terminó beneficiándonos».
El punto de inflexión que permitió al PO hacerse visible fue que tres de sus militantes fueron presos por protagonizar un piquete en Tartagal en 2001. Tras decenas de marchas, a los 75 días recuperaron la libertad.
López no cree que los 32.000 votos alcanzados por su partido, gran parte de ellos de clase media o de barrios populares, aunque no marginales, sean sólo una expresión de la bronca. «Un diputado de la UCR, que ya no tiene bancas en la Cámara baja, nos había calificado en 2001 de ‘strella fugaz’ A los dos años tuvimos una elección mucho mejor», presume.
El legislador considera que «el gobierno de Romero fue el que más avanzó en la privatización de las empresas estatales, hasta entregó en gerenciamiento hospitales públicos, concentró la propiedad de la tierra...».
«El resultado de todo esto es que, por ejemplo en 2004, hubo que adelantar el fin de las clases en el departamento de San Martín porque las escuelas se quedaron sin agua. Lo que fracasa en Salta es la gestión capitalista, que es acompañada por la represión y las muertes en las comisarías», concluye.
El PO presenta a López para la reelección y al otro legislador provincial,
Claudio de Plá, para una banca nacional, sin chances en este último caso.

Dejá tu comentario

Te puede interesar