Buenos Aires - Sorprendió ayer el gobernador Felipe Solá al señalar que en Buenos Aires «la propensión a la delincuencia sigue siendo muy alta y la Justicia penal mucho más lenta que lo que la gente necesita».
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«Mientas la gente tenga miedo, la política de seguridad no ha llegado a su objetivo de fondo, y creo que la gente tiene miedo más allá del número de hechos y nos costará mucho sacar del miedo de la gente», sostuvo el mandatario provincial.
Solá formuló declaraciones en la Casa Rosada, tras asistir al acto de firma de un convenio con el Banco Mundial para la ejecución de obras en municipios del conurbano por 132 millones de dólares, que fue encabezado por el presidente Néstor Kirchner.
En ese contexto, el gobernador destacó las mejoras en el área de lucha contra el delito en relación con el presupuesto con que cuenta la provincia, pero reconoció que «la propensión a la delincuencia sigue siendo muy alta».
«Creo que la gente tiene miedo más allá del número de hechos», admitió al hablar con la prensa en la Casa Rosada.
El sinceramiento de Solá tiene su razón de ser: en los últimos meses hubo varios secuestros,dos de los cuales terminaroncon la muerte de la víctima. El caso más reciente fue el del productor rural Francisco White. Además, en lo que va del año, se registraron 47 robos en countries, aproximadamente uno cada cinco días.
Tiempo atrás, el ministro de Seguridad, León Arslanian, había defendido su gestión y acusó a los medios de comunicación de generar un « clima de alarma social». Entre los logros alcanzados, Arslanian indicó que ya no existían secuestros extorsivos con cautividad. Y, en una frase polémica, aseguró que los habitantesde los barrios cerrados decidían hacerse cargo de su propia seguridad.
Otro caso que confirma la sensación de Solá es la situación de inseguridad que se vive en la ciudad de San Nicolás, donde el último domingo el intendente Marcelo Carignani publicó una solicitada en un diario local dirigida al ministro Arslanian. Allí le informaba sobre la escalada delictiva que inunda las calles de la ciudad.
Carignani responde directamente al presidente del PJ provincial, José María Díaz Bancalari, quien mantiene un durísimoenfrentamiento político con su rival histórico -ex intendente igual que él- Eduardo Di Rocco, actual ministro de Justicia bonaerense.
Asaltos a mano armada en pleno centro, tiroteos delante de decenas de vecinos y comerciantes, robos de automotores y consumo de droga en permanente aumento son la consecuencia, forman parte de la batalla política por el control de este importante bastión industrial que espera otro milagro de la Virgen para que las internas políticas no se diriman a costa de la convivencia social.
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