5 de enero 2004 - 00:00

Reelectos prefieren las playas
























Y es cierto hasta determinado punto. Buena parte de los mandatarios seguirá un viejo precepto de la época de Fernando de la Rúa en que su secretario de Turismo, Hernán Lombardi, proponía la premisa «Este verano, mejor Argentina». En ese lote se alistan sobre todo los gobernadores que fueron reelectos en los comicios de 2003. Conocedores ya al dedillo de la realidad actual de sus provincias, se permiten la posibilidad de veranear. El destino más elegido: las playas.

Otros, sin embargo, permanecerán en funciones al menos hasta ver que el año comienza en orden. Son fundamentalmente quienes se calzaron de cero el 10 de diciembre el traje de gobernador y, sobre todo, los que comandaron en sus provincias una transición de partidos en el poder. Entre quienes no prepararán la valija para un viaje largo se encuentran el santafesino Jorge Obeid, agasajado a pocos días de asumir con paros de estatales, piquetes y hasta agresiones directas a su integridad física. No por eso dejará de permitirse escapadas a su ciudad natal de Diamante, Entre Ríos, donde lo espera su madre. «Lo que pasa es que es mamero», aseguran quienes lo conocen para justificarlo.

Pero Obeid no necesita un ejército para que lo defienda: también viajará junto a su esposa, «la Rusa», quien lo acompaña desde la adolescencia.

Es una suerte que otros mandatarios envidiarán este verano ya que Felipe Solá, recientemente separado de su mujer Teresa González Fernández, no es el único -dicen- con problemas conyugales. El bonaerense pasó las fiestas de fin de año con sus hijos en un campo familiar y después partió hacia Chapadmalal para gozar de una semana de vacaciones. No se hospeda, como otros antecesores, en la residencia oficial de los gobernadores, sino en la casa que tiene su madre en esa zona.

Otro que rumbearía hacia el mar es el cordobés José Manuel de la Sota
. Aunque no trascendió exactamente cuál será su destino, se estima que por estos días el mediterráneo se estuvo probando un traje de baño similar a los que abundan en las playas brasileñas, por lo que se supone que viajaría como todos los años al país vecino -seguramente a Ilheus-, en este caso en la segunda quincena de enero.

El Atlántico también es una tentación para los norteños. El salteño Juan Carlos Romero, a quien ya no se lo ve por la gobernación, estaría abocado a descansar nuevamente en su casa de Punta del Este, para regresar cerca del 20 de enero.

Por su parte,
Eduardo Fellner la pasa en Pinamar, cambiando el calor y la tranquilidad de San Salvador de Jujuy por el ruido de los cuatriciclos.

• En casa

Es una calma de la que no podrán mamar otros mandatarios como el sanjuanino José Luis Gioja y el pampeano Carlos Verna, quienes deberán permanecer atentos a su provincia y a cómo evoluciona la causa por las supuestas coimas en el Senado.

Verna solía vacacionar fuera del país, más precisamente en
Estados Unidos, donde tiene hijos estudiando. Esta vez, siendo ya gobernador, se supone que no estará de licencia. En principio, se tomó unos días después de ganar la elección lo que no fue poca alegría para el ex senador que trocó su puesto con Rubén Marín.

En definitiva, sea cual fuere el destino de los gobernadores en esta temporada, los que no tengan asegurado un buen pasar deberán consolarse pensando que son
gajes del oficio de mandatario.

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