14 de agosto 2006 - 00:00
Sigue polémica por el avance de D"Elía
-
Tucumán bajo el agua, el día después: entre la tragedia, la solidaridad y la asistencia estatal
-
Los gobernadores blindan las reformas de Milei pero crece la preocupación por el deterioro en las provincias
Por la intempestiva decisión del dirigente piquetero de ingresar sin permiso a «una propiedad privada», el apoderado del empresario en el país, Jorge Leconte Vidal, aseguró que prevé concretar «una presentación» judicial. «Voy a hacer una presentación por el tema», adelantó, además de reclamar que «se respete la propiedad privada y que se fomenten las buenas inversiones que vienen a quedarse» en el país.
Precisamente, en una decisión no menos polémica, DElía anunció ahora que pretende que sean expropiadas esas tierras del empresario, en una riesgosa avanzada que amenaza con sentar un peligroso precedente en el país en materia de seguridad jurídica. Tompkins posee el dominio de cerca de 300 mil hectáreas en los Esteros del Iberá, en Corrientes. Se trata de terrenos que adquirió en el marco de facilidades otorgadas por el gobierno de Carlos Menem. Tompkins «nunca compró un pedacito» de tierra «fiscal», aclaró Leconte Vidal, para quien el «falso nacionalismo le hace mucho daño al país».
«Más allá de la ilegalidad e ilegitimidad de las ventas de esas tierras», la expropiación «es un acto de soberanía que compromete la dignidad y el futuro de la Nación», dijo sin embargo DElía, en referencia al hecho de que en la zona se encuentra el Acuífero Guaraní (reserva de agua dulce), y al dato de que se ubica «a sólo 600 kilómetros de lo que será la base militar norteamericana Mariscal Estigarribia en Paraguay». «Tras la falsa pantalla de la lucha contra el terrorismo, lo que busca EEUU en América latina es quedarse con los recursos naturales del gas, el agua, el petróleo y la biodiversidad», disparó ayer.
En tanto, el vicepresidente de Compromiso para el Cambio, Horacio Rodríguez Larreta, tildó ayer a D´Elía de «delincuente» que «actúa con el beneplácito del Ejecutivo». «También tomó una comisaría» (por la 24 a del barrio porteño de La Boca) «y no cumple ninguna pena por ello», dijo.
En paralelo, sigue la negociación en Chaco entre funcionarios de Roy Nikisch y aborígenes, en el marco de una fuerte protesta de las comunidades que -denunciaron en el radicalismo provincial- habría sido fogoneada desde la Casa Rosada por ser Nikisch el único mandatario radical en no concertar. Por este escenario, también en la provincia miraron con reproche a DElía.




Dejá tu comentario