10 de octubre 2005 - 00:00

Solá, preocupado por gastos 2006

El bonaerense Felipe Solá es uno de los principales abonados a esta lista de mandatarios dependientes de los fondos federales, en vista de que los números para el año próximo (el Presupuesto aún no ingresó en la Legislatura) no le cierran. «Mi Presupuesto 2006 está en problemas», reconoció en una entrevista publicada por Ambito Financiero el viernes pasado.Los hechos demuestran que el gasto primario de Buenos Aires alcanzaría este año los
$ 18.000 millones, mientras que
para 2006 el número se elevaría a $ 20.000 millones, inflación e impacto de los aumentos de sueldo de este año mediante.
De este modo,
la provincia estaría gastando el mismo dinero que en 2005, es decir, que no aplicaría aumentos reales con respecto a este año -más allá del impacto inflacionario- en partidas para obras públicas, educación, salud, asistencia social; tampoco se incluirían nuevas mejoras salariales.
Los problemas graves surgen de que además estos $ 20.000 millones estimados, el
pago de deudas e intereses rondará los $ 3.300 millones, suma que la provincia no podrá afrontar con recursos propios.
No hace falta ser un experto para saber que este rojo requerirá de la mano salvadora de Kirchner, que otorgaría nuevos préstamos para cubrir los vencimientos 2006, vía el Programa de Financiamiento Ordenado (PFO) de ese año.
 Intereses
Vale señalar que estos
$ 3.300 millones incluyen en baja proporción (unos $ 200 millones) el pago de intereses a los acreedores externos, tomando en cuenta que la provincia saldría finalmente del default este año. Se trata entonces, fundamentalmente, de amortizaciones de anteriores créditos PFO de la Nación y de los bonos nacionales emitidos para el canje de las cuasi monedas patacones.
Una de las trabas que tiene Buenos Aires surge de estar adherida a la Ley de Responsabilidad Fiscal, que exige que las provincias tengan superávit primario y que su gasto primario no puede crecer más que el porcentaje que surja de la suma del aumento del PBI y la inflación.
De este modo, según las estimaciones presupuestarias del ministro de Economía de la Nación,
Roberto Lavagna, sobre esas dos variables para 2006 (4% y 8,6%), el Estado bonaerense no podría gastar el año que viene más que los mencionados $ 20.000 millones si no desea incumplir con la Ley Fiscal.
Aumenta los problemas para la mayor provincia argentina la indexación de los títulos ya emitidos para refinanciar deudas (pasivo público en general y canje de patacones).

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