De este modo, el interior del país se suma al interior bonaerense, donde los jefes comunales no kirchneristas (radicales y vecinalistas) han decidido mantener firme el aumento, sin atender al compromiso que semanas atrás habían aceptado algunos intendentes bonaerenses, a pedido del propio Kirchner y la Federación Argentina de Municipios (FAM), para frenar por tiempo indefinido el aumento, mientras se busca algún mecanismo compensador, ya sea desde la Nación o la provincia. Respecto de este último punto, ayer se mencionó la posibilidad de echar mano a los siempre polémicos Aportes del Tesoro Nacional (ATN). «Queremos colaborar con la Nación, pero hay límites y cada ámbito de gobierno tiene sus competencias», reconoció ayer a Ambito Nacional el intendente de Rosario Miguel Lifschitz. Al decir de este dirigente socialista, «la decisión de aumentar impuestos fue muy pensada, a través de una reforma integral, luego de 12 años en los que no se habían modificado las tasas. Además, no estamos provocando inflación». A su vez, Lifschitz opinó que «si bien hubo algunos acuerdos individuales para recibir beneficios de la Nación o la provincia, no me parece que haya por el momento nada en concreto», en relación con los compromisos políticos contraídos por medio de la FAM y que involucraron a jefes comunales del conurbano que, en su mayoría, son de filiación política cercana a la Casa Rosada. Cabe recordar que los intendentes bonaerenses que insistieron en el aumento advirtieron que la provincia este año avanzó en suba de tasas como el Inmobiliario Rural, que trepó a 120% y que Nación tiene fuertes ingresos vía retenciones a la exportación del agro de ese distrito.
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