San Luis - Una tensa situación se vivió ayer en la provincia cuando unos 30 ex policías con sus familias se instalaron en la Casa de Gobierno para exigir ser reincorporados a la fuerza luego de que fueran separados por el gobierno debido a «antecedentes delictivos». Cerca del mediodía de ayer, los ex miembros de la fuerza provincial tuvieron una audiencia con el ministro de Seguridad, Angel Ruiz. Al no obtener una respuesta satisfactoria no se retiraron de la sede gubernamental, y no lo harían «hasta que los contraten nuevamente», según informaron fuentes del gobierno. En octubre de 2006, el gobernador Alberto Rodríguez Saá firmó un decreto de prescindibilidad para los policías que hubieran cometido delitos, pero esa medida se revisó en algunos casos. El grupo de activistas de ayer reclamaba el mismo tratamiento para sus casos en particular, y que su situación sea revisada.
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