30 de diciembre 2020 - 00:00

Nicolás Kreplak: "A la corta o a la larga, la población va a terminar confiando en la vacuna"

El funcionario asegura que el comienzo de la campaña de vacunación marca "un día histórico". La confianza como eje comunicacional y la preocupación por la suba de casos.

Inoculado. El viceministro de Salud muestra el certificado tras vacunarse. Fue el quinto bonaerense en recibir la dosis de la Sputnik V.

Inoculado. El viceministro de Salud muestra el certificado tras vacunarse. Fue el quinto bonaerense en recibir la dosis de la Sputnik V.

“Es el principio del fin de la pandemia”. Con esa frase el gobernador Axel Kicillof graficó la importancia del inicio de la campaña de vacunación en la Provincia. De hecho, el mandatario fue el primero bonaerense en aplicarse la Sputnik V como parte de un plan que comenzó ayer a través de 110 hospitales en 89 municipios y que continuará entre mañana y el lunes hasta terminar con las 120 mil dosis que forman parte de esta primera etapa.

Quien también se inoculó fue el viceministro de Salud, Nicolás Kreplak. “Es un día histórico porque la pandemia es histórica. Pero el hecho de que Argentina haya logrado en un mismo año tener una campaña de vacunación dice mucho”, asegura en diálogo con Ámbito, el número dos del ministro Daniel Gollán. Y agrega que “hay países de la región que empezaron a aplicar algunas dosis pero de una manera más simbólica que real. Cumplimos con empezar antes de fin de año y los primeros inoculados es la población más crítica, el personal de cuidados intensivos, que después terminan siendo el cuello de botella para todos los demás”.

Periodista: ¿Cuándo cree que se alcanzará el objetivo que habían trazado de vacunar a 6 millones de bonaerenses?

Nicolás Kreplak: Durante la segunda quincena de enero estarían llegando al país unos 5 millones de dosis, de las cuales más de 2 millones van a ser para bonaerenses. Con esa cantidad ya estaríamos comenzando a trabajar rumbo al objetivo, que son los trabajadores esenciales, los adultos mayores y la población de riesgo.

P.: ¿Por qué los adultos mayores todavía no pueden vacunarse?

N.K.: Falta la aprobación final. Sin embargo, me parece interesante recalcar que la ANMAT ya tiene la información, pero por cuestiones de confidencialidad no puede divulgarla. Esto pasa con esta vacuna, con todas las demás vacunas y con cualquier medicamento. A veces demora.

P.: ¿Y cuándo estará esa aprobación?

N.K.: En días.

P.: ¿El hecho de vacunarse sin la aprobación final es un salto de fe o una muestra confianza?

N.K.: Me parece importante mostrar esa confianza. La población, a la corta o a la larga, va a terminar confiando en la vacuna porque los antivacunas son una minoría marginal. Lo que angustia es ver cómo hay mucha gente que desinforma. Los adultos mayores se cuidaron mucho y el hecho de que algunos sectores vendan esa falsa contraindicación provoca depresión. Me parece que en este año tan triste no es justo que se manipule de esa manera. Por eso Axel quiso transmitir confianza, porque queremos que la gente empiece el año con optimismo. Y con una noticia positiva. Esto sirve para comunicar mejor que es segura.

P.: Sin embargo, hubo mandatarios que optaron por no aplicársela, como el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. ¿Considera que este tipo de decisiones acrecienta los fantasmas?

N.K.: Podría ser, pero no sé sus razones personales. Si son clínicas o individuales. Pero no es algo que va a repercutir, porque la población va a acompañar. Lo que no estaría bueno es que se engriete esta discusión. Por suerte muchos gobernadores de la oposición manifestaron su voluntad de acompañar. Y eso es bueno, porque sería contraproducente generar una lectura diferente.

P.: ¿Cree que las campañas antivacunas salen de la oposición?

N.K.: Un poco sí. Pero hay una discusión geopolítica que se da en todo el mundo. Sobre todo con vacunas que no son de origen occidental. Pero hay que entender que hay muchas investigaciones y medicamentos que se hacen continuamente en Oriente. China es uno de los países que más produce ciencia por día y Rusia tiene un aporte innegable a la ciencia mundial. Lo que pasa es que en Argentina hay ciertos sectores reales y otros que se dicen a través de los medios de comunicación que, por no tener agenda propia, o un reclamo concreto, y por venir de un gobierno con un fracaso muy grande, lo único que pueden hacer es generar sensaciones en contra de las políticas que genera el gobierno. Pero se trata más bien de una oposición emocional.

P.: La llegada de la vacuna coincide con una fuerte crecida de casos. ¿Hay preocupación?

N.K.: Sí. Toda la región sudamericana está aumentando muy rápido los casos. Brasil está de nuevo en su pico y Uruguay superó su pico histórico. Es una gran preocupación. En la Provincia subieron mucho los casos. Retrocedimos en una semana lo que habíamos logrado en un mes. Todavía no estamos viendo las consecuencias de Navidad, pero ya se empiezan a ver algunos datos que alarman. Está claro que si no hay cuidados, Año Nuevo va a ser un gran caldo de cultivo.

P.: A la par comienza la temporada alta de turismo. En los municipios costeros los casos se triplicaron en las últimas semanas.

N.K.: Las vacaciones hacen que haya mayor exposición y el riesgo de contagiarse crece. A la vez, aparece la vacuna. Es una especie de carrera para intentar llegar antes de que se complique. Lo que nos queda ahora es reforzar las medidas de cuidado para poder evitar una segunda ola.

P.: Si esto no se lograse, ¿el sistema de fases puede volver a aplicarse?

N.K.: Sí, el sistema de fases está. Y si hay que aplicarlo, se hará.

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