La oficina de Inteligencia Fiscal de la Subsecretaría de Ingresos Públicos comenzó desde el lunes pasado a realizar un seguimiento riguroso de los autos en condiciones de ser secuestrados. Justamente fue ese día cuando el Poder Ejecutivo conducido por Felipe Solá recibió oficialmente la notificación de la Corte bonaerense, por la cual dejó de regir el recurso de amparo que frenaba los poderes especiales que tiene por ley la oficina de Rentas desde diciembre del año pasado, por medio de los cuales puede secuestrar y embargar automóviles, embarcaciones, cajas de seguridad y cuentas bancarias, entre otras propiedades, de deudores morosos del Fisco provincial. El amparo en cuestión había sido presentado por Jorge Orgambide ante el juez civil y comercial de Mar del Plata, Enrique Arbizu, que había dado respuesta favorable al pedido de este contribuyente. Facilidades Al anunciar el regreso de los operativos, Montoya instó a los deudores a pagar en fecha la segunda cuota del Impuesto Automotor de este año y a adherir al plan de facilidades de pago vigente hasta el 19 de este mes. Este último contempla quitas de hasta 80 por ciento de los intereses y 25 por ciento adicional por pago al contado. El lunes el polémico recaudador desembarcó en la Ciudad de Buenos Aires con otro operativo de alto impacto mediático. Bajo el lema «Hay que sacarle tarjeta roja a la evasión», puso en la calle a inspectores vestidos de árbitros de fútbol, tal como lo hizo en diciembre pasado con los inspectores vestidos como Papá Noel. Esta vez Montoya disfrazó a sus «sabuesos» de árbitros de fútbol, aprovechando la cercanía del Mundial y del fanatismo argentino por ese deporte.
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