Con la llegada de las bajas temperaturas en la Argentina, muchos usuarios de motos dudan entre guardar el vehículo o seguir utilizándolo. Sin embargo, los avances en indumentaria técnica permiten hoy circular en invierno sin resignar comodidad ni seguridad, siempre que se utilice el equipamiento adecuado.
Uno de los conceptos más recomendados por especialistas, como la CAFAM (Cámara de Fabricantes de Motovehículos), es el sistema de tres capas, una estrategia que permite mantener el calor corporal y evitar la humedad.
Las recomendaciones para viajar en moto
La primera capa, en contacto con la piel, debe ser transpirable —como la lana térmica— para evitar que el sudor enfríe el cuerpo. La segunda actúa como aislante, mientras que la tercera funciona como barrera frente al viento y la lluvia.
Otro punto clave es la protección de manos y pies, zonas donde el frío impacta con mayor intensidad. Los guantes calefactables y las botas impermeables son aliados fundamentales para mantener la temperatura y conservar la sensibilidad al manejar.
Finalmente, el uso de pasamontañas cortaviento completa la protección, evitando la entrada de aire frío por el casco. Con el equipamiento correcto, andar en moto durante el invierno deja de ser un desafío extremo y se convierte en una experiencia plenamente disfrutable.