La cuarentena pone nerviosos a todos. Se nota en el ámbito familiar, donde la convivencia full time puede despertar tensiones disimuladas en tiempos de libertad, como en el mundo empresario. El sector automotor no es ajeno a este fenómeno. Con una crisis de dimensiones desconocidas, las diferencias entre unos y otros se hace más evidente. La relación entre las concesionarias de autos y las fábricas siempre fue tirante. Es obvio: viajan en el mismo barco pero no todos en el mismo camarote. Por eso es normal que haya cuestionamientos de ambos lados aunque siempre -cuando se hace de manera pública- suelen guardan las formas. En cambio, en este tiempo donde la tecnología marca el ritmo de todos, se liberan esas ataduras en un erróneo clima de intimidad. Nada de lo que se hace en un teléfono está bajo esa reserva. Los grupos de chats de empresarios abundan y en ellos se dicen cosas que, tal vez, no se dirían cara a cara. Cuando más de dos personas se intercambian mensajes ya es guardar su contenido bajo llave. Su circulación puede ser más rápida que la propagación de un virus. El viernes pasado, directivos de FCA realizaron una videoconferencia con periodistas para contar sus planes en este contexto económico tan particular (ver aparte). Durante la charla, el gerente general de la automotriz, Martín Zuppi, fue consultado sobre la situación de la red comercial ante el drástico derrumbe del mercado en los últimos años. En la nota sobre esa charla del diario La Nación, el periodista Francisco Jueguen reprodujo la respuesta del ejecutivo y su contenido desató el enojo del presidente de ACARA. “Son necesarios menos concesionarios. Ya antes de esta crisis teníamos tres cuartas partes de las ventas que las que teníamos hace dos años”, explicó Zuppi. Esa frase fue tomada por Ricardo Salomé, al mando de la asociación que agrupa a las concesionarias, para descargar su enojo en un grupo de WhatsApp. Reenvió la copia de ese tramo del artículo -resaltada con un círculo azul- a varias personas. Además, le agregó un comentario jugoso: “Desafortunadas declaraciones del CEO de FCA. Seguro que también sobrarán muchos funcionarios y CEO de marcas”. Está claro que se viene un ajuste en todo el sector comercial y eso pone nerviosos a muchos.

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