Tesla quiere que su nuevo Roadster alcance los 531 km/h de velocidad máxima, una cifra que lo ubicaría entre los autos de producción más rápidos del mundo. El objetivo fue mencionado por Franz von Holzhausen, diseñador jefe de la compañía, y Lars Moravy, vicepresidente de Ingeniería de Vehículos, en una entrevista.
La marca estadounidense presentó una nueva versión de su deportivo eléctrico, un proyecto anunciado originalmente en 2017 que se postergó durante años. En la exhibición más reciente mostró un vehículo que incorpora tecnología desarrollada junto a SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, que incorpora propulsores de aire comprimido para conseguir aceleraciones extremas y lograr maniobras no usuales en un auto.
De 345 a 531 km/h: qué busca Tesla con el Roadster
Si Tesla consigue homologar esa velocidad en un auto de producción, entraría en una disputa con los fabricantes especializados en vehículos de altas prestaciones, como Bugatti, Koenigsegg, SSC y Hennessey. El antecedente más conocido es el Bugatti Chiron Super Sport 300+, que alcanzó los 490 km/h durante una prueba en 2019.
En el caso del Roadster, los responsables de Tesla reconocieron que la velocidad de 531 km/h todavía forma parte del trabajo de ingeniería. Alcanzar ese registro no depende solamente de la potencia: también exige controlar la estabilidad del vehículo, la resistencia aerodinámica, la temperatura de los componentes y la capacidad de los neumáticos para soportar las fuerzas que generan las velocidades extremas.
La marca ya había difundido cifras ambiciosas cuando presentó la segunda generación del modelo en 2017. En ese momento prometió una autonomía de hasta 1.000 kilómetros y una aceleración de 0 a 100 km/h en 1,9 segundos. Los datos más recientes apuntan a una autonomía de entre 500 y 515 kilómetros, según la configuración, mientras que las variantes con propulsores especiales buscan reducir la aceleración a menos de un segundo.
Las cuatro versiones del Roadster y sus propulsores tipo cohete
Tesla planea ofrecer cuatro configuraciones: Standard, Performance, Thrust y Rocket. Las dos primeras van a contar con el agarre convencional de los neumáticos para transmitir la potencia al asfalto. La versión Performance suma aerodinámica activa y ventiladores diseñados para generar un efecto suelo, con el objetivo de aumentar la adherencia en curvas.
Las variantes Thrust y Rocket incorporarán un sistema más radical: depósitos de aire comprimido y propulsores orientados para atrás. Al expulsar aire a presión, estos dispositivos podrían aportar un impulso adicional durante la aceleración, sin depender exclusivamente de la tracción de las ruedas.
La configuración más extrema fue presentada con la promesa de alcanzar los 97 km/h desde cero en apenas 0,59 segundos. También se le atribuyen capacidades para cambiar de dirección en el aire y elevarse del piso.
Cuándo se fabricará el nuevo Tesla Roadster
Tesla prevé iniciar la producción del Roadster en 2028, aunque el calendario debe tomarse con cautela por los reiterados retrasos que acumuló el proyecto desde su anuncio inicial. La empresa todavía tiene que completar el desarrollo y validar las prestaciones definitivas antes de que el modelo llegue a los clientes.
Las reservas ya están abiertas. La versión Performance requiere un depósito de 50.000 dólares, mientras que para la Thrust la cifra alcanza 250.000 dólares. La variante Rocket se ofrecerá por invitación y todavía no tiene un precio público confirmado.