Las grandes empresas mineras que participaron de las primeras Rondas de Negocios RIGI en Rosario se encontraron con una demanda concreta de los proveedores argentinos: información. Las compañías que se acercaron a las operadoras querían saber qué bienes y servicios necesitarán los proyectos, en qué momento comenzarán a requerirlos y qué condiciones deberán cumplir para incorporarse a sus cadenas de abastecimiento.
Ya organizan las Rondas de Negocios RIGI II en Córdoba: qué pedidos recibieron las mineras de los proveedores
Los Azules mantuvo más de 150 reuniones en Rosario y recibió consultas de empresas que buscaban conocer qué necesitará el proyecto, cuándo y cómo podrán participar. Río Tinto y Glencore plantearon sus exigencias de calidad, seguridad y confiabilidad.
-
Santa Fe celebra el éxito de las primeras Rondas RIGI: 2.500 proveedores, 4.500 personas y 3.300 reuniones de negocios
-
Daniel González se despidió del Gobierno con las Rondas RIGI: qué dijeron los proveedores del encuentro en Rosario
El desafío para las próximas rondas de Córdoba de antes de fin de año será pasar de la convocatoria amplia a una vinculación más específica, con reuniones que permitan identificar necesidades concretas y oportunidades en los distintos eslabones de la cadena.
Ese fue uno de los principales resultados que dejó el encuentro realizado en el predio La Fluvial, donde se concretaron 2.500 reuniones de negocios y otras 800 de networking, con la participación de 4.500 personas y 1.800 empresas. La convocatoria reunió a representantes de 43 grandes proyectos de minería, energía e infraestructura y a proveedores de 16 sectores de la economía.
Con ese primer balance, ya se trabaja en la próxima edición de las Rondas RIGI, que tendrá como sede a Córdoba antes de fin de año, según pudo saber Energy Report. El gobernador Martín Llaryora participó de la convocatoria en Rosario y será anfitrión del segundo encuentro, que buscará profundizar la vinculación entre las grandes inversiones y las empresas nacionales. Entre los objetivos planteados por las compañías aparece la necesidad de mejorar la segmentación de las reuniones e incorporar a proveedores estratégicos que no siempre tienen contacto directo con las operadoras.
La primera experiencia fue organizada por el Ministerio de Economía de la Nación, la Secretaría de Coordinación de Producción y la Secretaría de Coordinación de Energía y Minería, con el impulso de CAEM, ADIMRA y la participación del Gobierno de Santa Fe. La jornada contó con 90 mesas de reuniones, 11 conferencias, 14 paneles de capacitación y 15 stands de financiamiento y asistencia técnica. De las 1.800 empresas participantes, 500 eran santafesinas.
El programa incluyó charlas sobre minería, metalurgia y financiamiento pyme, además de exposiciones de referentes de compañías y operadoras globales mineras de peso y reuniones con proveedores con Glencore, Rio Tinto, Vicuña, Ternium, First Quantum Minerals, Los Azules de McEwen Copper, Fortescue, EXAR, Minera Don Nicolás, Contreras, LIEX, Lake Resources, Pampa Energía, AbraSilver Corp., Finning Argentina, Ganfeng Lithium, Pan American Silver y Eramet, entre otros.
Pero más allá de la convocatoria, la experiencia permitió conocer de primera mano qué buscan las mineras cuando se sientan con potenciales proveedores y qué necesitan las empresas para prepararse para un mercado que podría crecer de manera significativa si avanzan los grandes proyectos de cobre y litio.
Los Azules: más de 150 reuniones y una demanda de información concreta
Una de las compañías que más contactos mantuvo fue Los Azules, el proyecto de cobre de McEwen Copper en San Juan. Emilio Miranda, gerente de Abastecimiento y Operaciones, calificó como muy interesante la convocatoria por la diversidad de empresas y sectores que se acercaron.
“Los Azules participó con una delegación numerosa y mantuvimos más de 150 reuniones en la jornada con proveedores de distintas especialidades y de distintos segmentos del mercado. La gran mayoría fueron empresas que no provienen de la minería ni forman parte habitual de su cadena de valor, lo que enriqueció la discusión”, explicó.
Para el ejecutivo, la participación de compañías sin trayectoria minera fue uno de los aspectos más valiosos del encuentro. La actividad necesita ampliar su base de proveedores, pero también requiere que las empresas conozcan las particularidades de trabajar para una operación de clase mundial en la cordillera de los Andes.
“Lo que dejaron, sobre todo, es un primer acercamiento que empieza a construir una cultura minera en el país: entender las particularidades y el desafío de integrarse a la cadena de suministro de un proyecto de clase mundial en los Andes Centrales”, señaló Miranda.
¿Qué preguntaban las empresas? El interés estuvo concentrado en conocer las necesidades concretas del proyecto, sus tiempos y las posibilidades de participación. “Los proveedores estaban muy interesados en conocer el proyecto. Lo que pedían, en esencia, era información concreta: qué va a necesitar Los Azules, cuándo lo va a necesitar y, sobre todo, de qué manera podrían participar con sus capacidades operativas”, detalló.
La compañía también buscó explicar que no todas las oportunidades comerciales se canalizan directamente con el titular del proyecto. Una empresa puede ingresar a la cadena de valor a través de otros proveedores, contratistas o prestadores que participan en distintos niveles de la operación. Esa posibilidad amplía el mercado potencial para firmas que no cuentan con escala suficiente para convertirse en proveedoras directas de una gran minera.
Para la segunda edición en Córdoba, Miranda planteó que será importante profundizar la segmentación y sumar a actores de mayor escala. “Las próximas rondas de negocios deberían profundizar la segmentación del mercado y, sobre todo, dar lugar a proveedores clave dentro de la cadena de valor”, afirmó.
En particular, mencionó a los fabricantes de equipos originales, las compañías de ingeniería y las firmas especializadas en tecnología de aplicación minera. La participación de esos actores, muchos de ellos con presencia internacional, permitiría mostrar mejor la diversidad de oportunidades y los distintos niveles de contratación que existen alrededor de un proyecto.
Río Tinto: calidad, seguridad y confiabilidad para entrar a la cadena minera
Río Tinto también utilizó las reuniones para explicar qué espera de las empresas que buscan abastecer sus operaciones. Ignacio Costa, gerente general de Río Tinto Litio Argentina, resumió la relación que la compañía pretende construir con sus proveedores con una definición: “El proveedor no es un vendedor, es un socio estratégico del proyecto minero”.
El directivo planteó que la competitividad de una operación no se define solamente dentro de la mina, sino a lo largo de toda la cadena de valor. “Necesitamos proveedores más tecnológicos, seguros y sustentables”, afirmó.
La compañía puso el foco en la confiabilidad como condición para establecer relaciones comerciales de largo plazo. En una operación minera, una falla en un servicio o una interrupción de planta puede tener un impacto económico muy superior al ahorro que podría obtenerse mediante una contratación de menor calidad. “Existe un costo del que se habla poco, el costo de la no calidad; una parada de planta o una falla nos cuesta muchísimo más que hacerlo bien desde el inicio”, advirtió Costa.
La seguridad, las certificaciones, el cumplimiento de especificaciones y la calidad deben estar incorporados desde el comienzo de la relación comercial. “No buscamos proveedores que nos vendan, buscamos socios en los que podamos confiar”, sintetizó.
El panel de Río Tinto, moderado por Luis Heim, gerente de Abastecimiento de la compañía, llevó esa discusión a experiencias concretas de empresas de Salta, Jujuy y Catamarca. La construcción de campamentos, los servicios logísticos y la capacitación de trabajadores fueron algunos de los ejemplos de cómo las demandas de los proyectos pueden impulsar el crecimiento y la profesionalización de los proveedores.
El contexto de expansión de Río Tinto ayuda a dimensionar las oportunidades. En paralelo a las reuniones de Rosario, el CEO global de la compañía, Simon Trott, anunció en Catamarca una inversión de u$s4.400 millones y el objetivo de alcanzar una capacidad de producción de 200.000 toneladas anuales de litio en la Argentina hacia 2028.
Tras la inauguración de Fénix 1B y Sal de Vida, el ejecutivo confirmó que el país tendrá un papel central en la estrategia de crecimiento de la minera. La compañía prevé generar alrededor de 7.000 empleos directos e indirectos y destinar cerca del 70% de la inversión a proveedores locales. Uno de los desarrollos centrales será Rincón, en Salta, cuya expansión contempla una inversión de u$s2.500 millones y permitirá alcanzar una capacidad de 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio. La producción está prevista para 2028. Con la finalización de ese proyecto, Río Tinto llegará a unas 160.000 toneladas anuales de capacidad en la Argentina.
Para completar el objetivo de 200.000 toneladas anunciado por Trott, la empresa deberá sumar capacidad adicional. Entre las alternativas mencionadas aparece Fénix 2, que podría aportar otras 50.000 toneladas, aunque todavía está en etapa de estudio y la compañía prevé evaluar una decisión de inversión hacia 2028 o 2029.
Glencore y el cobre: una cadena de abastecimiento para proyectos de escala global
Glencore también tuvo una participación activa en Rosario. Los equipos de Abastecimiento de Pachón y MARA, proyectos operados por la compañía, aprovecharon la jornada para conversar con empresas interesadas en ofrecer bienes y servicios y explicar los compromisos que asume la minera con sus inversiones en el país.
Durante el encuentro, Jorge Montaldi, gerente de Relaciones Institucionales de Glencore Argentina, puso el foco en el crecimiento esperado de la demanda global de cobre. “Hoy el principal eje de la conversación es la futura demanda mundial de cobre, la cual se duplicará hacia 2050 impulsada por la electromovilidad, las energías renovables, los centros de datos y la inteligencia artificial”, afirmó.
Montaldi destacó que la Argentina cuenta con recursos cupríferos identificados y una oportunidad para convertirse en un proveedor relevante. “Con más de 116 millones de toneladas de recursos cupríferos identificados, Argentina tiene una gran oportunidad, al ser el único país del mundo con capacidad de aportar entre 1,5 millones y 2 millones de toneladas anuales de cobre en la próxima década”, sostuvo.
La escala de los proyectos que podrían avanzar en los próximos años exige una preparación que va mucho más allá de la provisión de insumos básicos. Durante la construcción de cada desarrollo de cobre podrían requerirse entre 6.000 y 7.000 trabajadores, además de campamentos, caminos, estructuras metálicas, transporte, gastronomía, alojamiento, mantenimiento, servicios industriales y equipamiento especializado.
En ese escenario, el presidente de CAEM, Roberto Cacciola, destacó que la Argentina cuenta con seis proyectos de cobre de clase mundial en condiciones de desarrollo simultáneo. “Esto representa una oportunidad extraordinaria para la inversión, la generación de empleo y el crecimiento de proveedores argentinos”, afirmó.
El titular de la cámara también señaló que la infraestructura deberá acompañar el avance de las inversiones, en particular las rutas, los ferrocarriles y la logística. Como antecedente, mencionó que más del 70% de las compras de las empresas de litio se realizan en el país, una experiencia que demuestra que la industria nacional puede integrarse a las cadenas de abastecimiento mineras.
El presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), Elio Del Re, planteó que la minería representa una oportunidad para replicar el desarrollo de proveedores que la Argentina logró construir alrededor del sector agropecuario. Como ejemplo, mencionó la formación de un complejo industrial que no solo abastece al mercado interno, sino que también exporta maquinaria, equipos y tecnología a más de 120 países, con desarrollos como los sistemas de siembra directa y el silobolsa. “La oportunidad que tenemos con los nuevos motores que se encienden en la Argentina, en este caso la minería, es volver a hacer lo mismo que ya hicimos”, sostuvo.
Del Re señaló que el 50% de las compras industriales de la minería corresponde al sector metalúrgico, lo que abre un amplio campo de oportunidades para las empresas nacionales. Sin embargo, advirtió que para aprovechar ese potencial será necesario construir las condiciones que permitan desarrollar una cadena de proveedores competitiva. “Se necesita de todo: un complejo científico, un sistema de financiamiento, inserción internacional tanto de proveedores como de operadores. Todo eso tenemos que construirlo”, afirmó. Y agregó que, si la Argentina logra avanzar en ese camino, podrá contar con numerosos proveedores metalúrgicos especializados en abastecer a la actividad minera.
Córdoba, próxima escala para ampliar la convocatoria
La segunda edición de las Rondas RIGI buscará profundizar los contactos iniciados en Rosario y mejorar las posibilidades de vinculación entre los grandes proyectos y las empresas que quieren convertirse en proveedoras. La expectativa de las operadoras es que la convocatoria incorpore a más compañías con capacidad de atender demandas complejas, en particular fabricantes de equipos, proveedores de ingeniería y firmas tecnológicas.
La experiencia de Los Azules mostró que existe interés de empresas que hasta ahora no habían tenido contacto habitual con la minería. También dejó en evidencia que necesitan información sobre cronogramas, especificaciones y mecanismos de contratación para decidir inversiones y adaptar sus capacidades.
Desde PromArgentina, su presidente ejecutivo, Diego Sucalesca, destacó que la agencia tiene la función de “asistir a las empresas nacionales y conectarlas” con los grandes proyectos de inversión. Para eso, busca acercar información sobre la demanda futura y los estándares requeridos por las compañías que desarrollan inversiones en el país.
“La tarea de una Agencia de Promoción no termina cuando una inversión se anuncia, sino que nuestra función es acompañar su implementación para que genere más capacidades y empleo en el país”, afirmó Sucalesca. Entre las herramientas disponibles mencionó la plataforma Invest Argentina y el programa Argentina Proyecta, destinado a brindar asistencia técnica para formular proyectos de inversión.
El desafío para las próximas rondas de Córdoba será pasar de la convocatoria amplia a una vinculación más específica, con reuniones que permitan identificar necesidades concretas y oportunidades en los distintos eslabones de la cadena. Para las grandes mineras, el objetivo es encontrar empresas capaces de responder con calidad, seguridad y continuidad. Para los proveedores, conocer con anticipación qué demandarán los proyectos puede marcar la diferencia entre participar de una ronda de negocios y estar en condiciones de competir por un contrato.
- Temas
- RIGI
- Negocios
- proveedores
- Rosario
- Córdoba










