Caracas - Una marea humana acompañó ayer en las calles de Caracas al autoproclamado presidente interino, el líder opositor Juan Guaidó, y su pedido a las fuerzas armadas para permitir el ingreso y la distribución de millones de dólares de ayuda humanitaria enviada por gobiernos americanos y europeos aliados que se encuentran varadas en centros de acopio en Brasil y Colombia.
Guaidó le puso fecha al ingreso de la ayuda humanitaria para presionar a las fuerzas armadas
El autoproclamado presidente interino mantiene así el pulso contra el chavismo, que denuncia un intento de intervención extranjera.
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En otra parte de la ciudad, en el oeste, el ministro para Juventud y Deporte de la gestión de Nicolás Maduro, Pedro Infante, y miles de chavistas marcharon seis kilómetros entre la plaza Morelos hasta la plaza Bolívar para conmemorar el Día de la Juventud y los 205 años de la Batalla de la Victoria, un combate clave en la independencia del país a principios del siglo XIX.
El oficialismo denunció el “imperialismo de Estados Unidos” y acusaron a Guaidó de actuar en nombre de Washington.
“Esta juventud cree profundamente en la revolución, en la paz, en la autodeterminación e independencia de los pueblos, por eso estamos en la calle, para encontrarnos con el presidente Nicolás Maduro y conversar sobre los proyectos, aspiraciones, capacidades y ganas que tiene la juventud de trabajar, de generar riquezas y soluciones a los problemas que llevarán al país, a la Venezuela que queremos”, aseguró el ministro Infante, citado por el canal de noticias local VTV.
Pese a la creciente tensión y polarización que se vive en el país -y especialmente en la capital, Caracas- ayer se sintió el mismo clima festivo en la manifestación de jóvenes chavistas y en la marcha antichavista convocada por Guaidó.
En un clima festivo y con ningún roce o choque con las fuerzas de seguridad, la multitud antichavista se fue reuniendo en los puntos de concentración designados por Guaidó y marchó a través de la avenida Francisco de Miranda, en el corazón de Caracas.
“Anunciamos entonces, que luego de estar organizados, de haber ordenado a las Fuerzas Armadas que permitan el ingreso, hacemos el anuncio del día que va a empezar a ingresar la ayuda humanitaria, tendremos que ir en caravanas en protestas, en movilización, en acompañamiento”, afirmó Guaidó en medio de una ovación. “La ayuda humanitaria va a entrar sí o sí a Venezuela, porque el usurpador va a tener que irse, sí o sí de Venezuela. No es la primera vez que Venezuela se va a librar de un tirano, esperemos sí que sea la última”,
El opositor y sus representantes dentro y fuera del país concentran sus esfuerzos públicos por estas horas en conseguir y coordinar la llegada de toneladas de ayuda humanitaria para paliar la escasez de medicamentos, alimentos y productos de primera necesidad, que ya provocaron que más de 2,3 millones de personas abandonaran el país desde 2016, según cifras de la ONU.
El Gobierno de Maduro, en cambio, intentó en las últimas horas recuperar espacios públicos, mediáticos y políticos en el exterior, la esfera en la que Guaidó es más fuerte.
“Se trata de una guerra política del imperio de Estados Unidos, de los intereses de la extrema derecha, del Ku Klux Klan, que hoy gobiernan en la Casa Blanca para tomar el control de Venezuela”, sentenció el presidente en una entrevista con la BBC. “Esto es parte de una farsa. Por eso, con toda dignidad, les decimos que no queremos sus migajas, su comida tóxica, sus sobras”, concluyó el mandatario, dirigiéndose a los gobiernos que reconocieron a Guaidó y luego ofrecieron ayuda humanitaria.
Agencias ANSA y Télam
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