Municipios

Cambiemos busca revertir elección en municipios del GBA

Lanús, Pilar y Morón ya diagraman la campaña de cara a la contienda electoral de octubre. Cuáles son los desafíos para estas semanas y cómo conseguir aquellos votos que no fueron en su favor.

“Es el final del laberinto el que nos devuelve al punto de partida. Pero cada vez que encontramos la salida, el laberinto es otro”. Alejandro Lanús.

Pasó un mes desde que se llevaron a cabo las elecciones primarias. Y en los municipios del Conurbano donde gobierna Cambiemos, los intendentes ya tienen en claro cuál es el camino a desandar para dar vuelta una elección que en las primarias los tomó de sorpresa. Tanto en Morón, Lanús y Pilar, los objetivos están claros. Se habla de territorialidad, de contacto directo y de la necesidad de que el vecino comprenda que en esta elección además de los destinos de un país y de una provincia, se dirime quién será el que se encargue de aquellas problemáticas que forman parte de la cotidianidad.

En Morón, la derrota del intendente Ramiro Tagliaferro llamó la atención de propios y ajenos. La gestión local era una de las más valoradas por la gobernadora maría Eugenia Vidal. Sin embargo, el resultado electoral marcó un revés y el candidato del Frente de Todos, Lucas Ghi, cosechó 12 mil votos más que el actual jefe comunal. Una diferencia que desde el gobierno municipal aseguran que “es completamente reversible. Vamos a redoblar los esfuerzos y escuchar más a la gente”.

Ante la eventual derrota nacional y ya con Macri fuera del espectro, Vidal, incluso en una derrota ya servida, se consolidada como líder de una expresión popular de consideración. Y en esa mesa chica post Cambiemos, Tagliaferro, como Valenzuela o Garro (por nombrar algunos) tienen un lugar considerable.

En Morón apuestan a que el voto no se dé en sábana. Pese a que el corte a favor, en comparación con la nación, fue de tres por ciento, en el municipio creen que hay un margen más amplio para lograr. El desafío es mostrar lo conseguido en Morón sur y Castelar sur, donde las obras de cloacas lograron gran trascendencia. La campaña consiste en reflejar el valor de lo logrado y reforzar con ayuda social donde haga falta.

Pero no es todo. Todo voto vale. Y con una elección polarizada, en Morón creen que pueden llevarse parte de lo recolectado por Lavagna, Espert y Oscar Solito, el candidato que perdió la interna con Ghi. El convencimiento es general. La victoria de Vidal es una ilusión, pero su crecimiento y un arrastre considerable para los municipios es una opción válida. Lo sucedido el pasado sábado, cuando la gobernadora recibió el saludo de miles de vecinos en una plaza local, fue otra muestra de apoyo que pegó fuerte en Morón.

En Pilar, el camino es más difícil, pero no por eso imposible. El intendente Nicolás Ducoté se encuentra rearmando su estrategia de cara a las elecciones. Su antecedente lo acompaña. En 2015 el jefe comunal obtuvo el 29 por ciento de los votos, casi 20 menos que lo alcanzado por los dos precandidatos del FPV. En octubre, dio vuelta la elección. Las PASO lo encontraron 12 puntos abajo.

No fue la única vez. En 2017, como parte de las elecciones de medio término, los candidatos de Cambiemos perdieron las primarias, pero (una vez más) revirtieron el resultado y ganaron la contienda. En Pilar, la sensación es que se puede. Que la forma de votar de los vecinos muta. Y que en esa línea se puede dar, una vez más, un resultado favorable.

Para dar vuelta el resultado, los ejes principales serán la inauguración de obras, fortalecer el vínculo con el vecino y el acompañamiento a quienes más lo necesitan desde Desarrollo Social.

“Durante los últimos cuatro años, hemos cambiado la realidad de miles de vecinos pilarenses. Hicimos obras como nunca antes y vamos a defender todo lo logrado, con una fuerte convicción de seguir haciendo para nuestros vecinos por cuatro años más”, destaca Ducoté.

El otro municipio que se sube al camino de la reelección es Lanús. Néstor Grindetti sabe que es posible cambiar los números de agosto. Su trabajo local fue de los más valorados por los dirigentes de Cambiemos. “Consideramos que lo que pasó en las PASO fue parte de una situación nacional que nos arrastró”, sostienen desde el gobierno municipal. Y agregan que “la gente nos demuestra que muchos no supieron cortar, otros que consideran que realizaron un voto castigo al presidente mientras que hay un grupo importante que no fue a votar y que ahora sí lo van a hacer. Todo eso nos da una escenario donde vemos que hay grandes posibilidades de revertir el resultado”.

El objetivo de la campaña es volver a lo tradicional. Calle, caminata, diálogo con el vecino y comerciantes. La idea es que Grindetti camine otra vez todos los barrios para conversar con la industria y las pyme. Desde el gobierno sostienen que la gestión funciona y que la gente lo sabe. “Tenemos la espalda para decirle al vecino lo que vamos a seguir haciendo y de resolverle problemas que le aparezcan en el día porque lo venimos haciendo desde hace cuatro años. No somos una promesa de campaña”.

Otro de los puntos clave será confrontar con el candidato opositor, Edgardo Depetri. Evidenciar que su padrino político es el ex intendente Darío Díaz Pérez. En las PASO, Grindetti consiguió cerca de 100 mil votos, mientras que Depetri alcanzó los 62 mil. El Frente de Todos, en su totalidad, llegó a 137 mil. Pero es una incógnita saber qué pasará con esos 74 mil votos huérfanos.

A menos de 50 días de las elecciones, los intendentes de Cambiemos buscan dar vuelta un resultado en contra para revalidar su mandato por cuatro años más. No será fácil.

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