1 de junio 2004 - 00:00

Alarma el robo de cueros en rutas de Buenos Aires

Desde la conformación del Estado argentino, e incluso con anterioridad a ella, la actividad curtidora formó parte de la industria nacional. En tantos años de historia, el sector tuvo que enfrentar innumerables obstáculos, algunos de los cuales hoy persisten. El incremento sistemático del robo de cueros, en los últimos meses es un fenómeno que inquieta a los empresarios del área.

La sustracción de camiones que trasladan cueros se ha incrementado exponencialmente; esto alarma a todos y cada uno de los integrantes del sector y profundiza la crítica situación de escasez de materia prima. Ante esta situación, que afortunadamenteaún no cuenta con víctimas fatales, desde la Cámara de la Industria Curtidora Argentina (CICA), decidimos tomar la iniciativa.

Como la mayoría de los hechos delictivos se produjeron dentro de la jurisdicción de la provincia de Buenos Aires, mantuvimos una reunión con su subsecretario de Información para la Prevención del Delito, Roberto Vázquez. En ella se le transmitió la preocupación del sector por el « sensible» incremento que se registra en la sustracción de cueros durante su transporte, a pesar de la inversión en la incorporación de variados mecanismos de seguridad para evitarla.

En ese marco, además de intercambiar información, se resolvió conformar una comisión de trabajo para impulsar acciones destinadas a combatir el delito. De ella participarán también representantes de empresas transportistas y se llevarán a cabo contactos con frigoríficos proveedores, a efectos de perfeccionar el control y la prevención para evitar los robos. Asimismo, se reclamará por la acción jurisdiccional para la profundización de las investigaciones y el castigo a los responsables.

Cabe destacar que la industria curtidora argentina genera alrededor de novecientos millones de dólares anuales en divisas para nuestro país. Esta industria, reconocida como una de las más importantes y prestigiosas del mundo, se ha destacado tradicionalmente por su calidad y el cumplimiento de sus compromisos comerciales.

La escasez de materia prima hace que hoy nuestra industria tenga una capacidad de producción ociosa de alrededor de 40%.
Si a ello le sumamos la creciente ola de robos de cueros, la situación se transforma en prácticamente insostenible y pone en serio riesgo el bien ganado prestigio, tras más de dos siglos de esfuerzos de toda nuestra gente.

En los próximos días se concretarán reuniones con las autoridades nacionales para coordinar acciones conjuntas. Desde la Cámara de la Industria Curtidora Argentina confiamos en que con el trabajo responsable y coordinado de las distintas autoridades intervinientes se ponga fin a esa actividad ilegal y se logre que los cueros argentinos lleguen a «buen puerto».

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