"Aumento de precios es por falta de política energética"

Campo

Los tiempos de la política electoral no siempre coinciden con los tiempos de las necesidades de la producción del complejo agroindustrial. Hasta ahora, ningún gobierno pudo cambiar los ciclos biológicos y manejar los eventos de la naturaleza. Es de esperar que el gobierno del presidente Kirchner no pretenda hacerlo.

La grave crisis energética que asuela el país, gracias a la improvisada gestión de este gobierno (que hace cuatro años que está en el poder), va a limitar el aumento de las producciones y la productividad en general, si no se toman las medidas necesarias -en tiempo y forma- para hacer las correcciones y contar con una política energética que sea previsible para cubrir el aumento de demanda. La situación en que nos encontramos no admite más demoras en la implementación de un plan urgente de contingencia para la crisis energética. La otra alternativa es detener el aumento de la producción y provocar una catarata de despidos, gracias a la falta de energía en el funcionamiento normal de las empresas.

Pretender que el gobierno consiga resultados exitosos haciendo todo lo opuesto a lo que hacen los países que enfrentaron con éxito el déficit en la generación de energía es la mejor muestra de la incapacidad de una gestión marcada por hechos de corrupción y con el único objetivo de consolidar poder con políticas populistas, las cuales terminan perjudicando a los más necesitados (un verdadero búmeran electoral para el gobierno).

  • Impericia

    Lamentablemente, la gran mayoría de las dirigencias y los empresarios argentinos no hicieron público a tiempo lo que decían en privado sobre esta grave situación. Evitaron así confrontar con el gobierno y ahora el país tiene que soportar esta situación por impericia de la dirigencia, que justamente era la que tenía que aportar las soluciones a tiempo. Esto sucedió a pesar de que hubo voces especializadas advirtiendo esta situación irreversible y que hicieron propuestas, que de haber sido escuchados, con seguridad no hubieran sido tan graves como las medidas que hay que tomar ahora en plena campaña electoral.

  • Propuestas

    Las propuestas técnicas de lo que hay que hacer se las dejo a los especialistas. Pero ante la crisis, lo primero que hay que hacer es limitar el consumo para que afecte lo menos posible a la producción, subir las tarifas para mejorar los ingresos e invertir (limitando éstas solamente para los más necesitados, aunque se tenga que castigar a los votantes del conglomerado del Gran Buenos Aires).

    No está de más acompañar con nuestro rezo al gobierno nacional para que las lluvias llenen nuevamente las represas y, al mismo tiempo, no salga de funcionamiento ninguna de las centrales generadoras de energía. Hay que saber que el país no tiene capacidad de generación energética de reserva para suplir la salida de producción de algunas de las centrales. Como mínimo deberíamos tener 20% de capacidad excedente.

    En lo que hace al sector agropecuario específicamente, la falta de gasoil para la implantación de los cultivos y el transporte de la producciones es sólo el primer eslabón de los graves problemas que le está acarreando coyunturalmente al sector agropecuario y al aumento de las producciones en el futuro.

    El complejo agroindustrial es un gran demandante de energía de todo tipo; lo necesita para desarrollar toda la capacidad transformadora que tiene la mayor industria del país, localizada en todos los pueblos del interior con pequeñas pymes. Hay que cuantificar cuáles son todas las etapas previas para llegar a la implantación de los cultivos y todas las transformaciones posteriores de la materia prima, en la cual se le agrega valor para exportar alimentos o derivados industriales de las producciones agropecuarias; así dimensionaríamos los problemas que le está provocando al sector y al país la falta de una política energética planificada por lo menos a veinte años.

  • Faltante

    No pretendo cansarlos con una larga enumeración de los sectores que tienen problemas por la falta de energía, porque directa o indirectamente están todos involucrados. La sociedad tiene que saber que el faltante de mercadería que se está produciendo y la suba del precio de los alimentos son el resultado de una falta de política energéticaque hace tiempo está racionada y que se agrega a la nefasta política agropecuaria que viene soportando el sector. Esta política no le permite invertir a largo plazo para aumentar la producciones y atender más demanda interna y externa de commodities y sus derivados.

    Sí tengo que mencionar -por la importancia que tiene para el futuro volumen de producciónlas limitaciones que hay para producir fertilizantes en la planta de Profertil en Bahía Blanca, porque está directamente relacionado con la disponibilidad de este insumo para incrementar la producción agropecuaria, ampliar las fronteras y aumentar la productividad por hectárea. Los cortes en el suministro de gas obligaron a la planta a cerrar por tres semanas; esto provocó una caída en la producción que se está sintiendo en la siembra de trigo. De continuar la falta de suministro de gas para la fabricación de la urea, la dependencia del mercado externo va a ser mayor tanto en el área del maíz como en la de otros cultivos y praderas. Hay que tener en cuenta que Profertil produce normalmente 75% de la urea granulada que se usa en el país.

  • Plazo

    Ante este inconveniente y el desfase que hay entre el precio interno acordado de la urea (300 dólares) y el del mercado internacional (450 dólares), es urgente asumir que el problema existe y que nadie va a importar a pérdida. Hay que saber que para abastecer a tiempo las necesidades de los cultivos, las decisiones de importar tienen un plazo de 90 días hasta que el buque está para descarga en nuestros puertos. Este es motivo suficiente para tomar la decisión con urgencia. De otra manera no podremos sembrar con el fertilizante suficiente para llegar a los 100 millones de toneladas de granos en el ciclo 2007-2008.
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