21 de julio 2003 - 00:00

Brasil podría arrebatarle el liderazgo agrícola a EE.UU.

El último informe mensual del USDA dejó pocas dudas en el mercado de soja. Por un lado existe un marcado faltante de mercadería disponible en los EE.UU. y por el otro, la actual campaña resulta hasta el momento, más que prometedora.

Restan aún dos meses para que llegue la oferta nueva y los EE.UU. deberán enfrentar un esquema de exportaciones con muy pocas disponibilidades, con la permanente presencia de China, ávida por embarques rápidos de soja con destino a su país.

Aun así, el mercado prefirió durante esta semana concentrarse más en el escenario productivo de la próxima campaña que en las disponibilidades de ésta, por este motivo los precios de las posiciones cercanas de Chicago cayeron al compás de los de las lejanas.

De materializarse las producciones proyectadas recientemente, el mundo contará en esta campaña con 352 millones de toneladas de semillas oleaginosas, una cifra récord, superior en 7,5% a la del año precedente. Virtualmente, observaremos un incremento global en cada cultivo, en marcado contraste con la campaña anterior en la que declinaron mundialmente las cosechas de colza, semilla de algodón, maní y copra. La enorme contradicción entre lo que el mundo tiene hoy para ofrecer en este rubro y lo que proyecta tener en el corto plazo determinará un mercado muy diferenciado entre la vieja y nueva campaña norteamericana.

Este dato cobra vital importancia para nuestro país, con precios locales directamente vinculados con la estrechez de las disponibilidades del Hemisferio Norte, dato que tenderá a modificarse dramáticamente en un par de meses más, si se cristaliza una campaña como la que hoy se vislumbra en los EE.UU. Por este motivo es que las primas de soja en Sudamérica se mantienen sostenidas, con los productores de los países de esta región muy poco decididos a tomar una decisión de venta en los actuales niveles.

Mientras tanto, la siembra de los cultivos de oleaginosas de invierno se encuentra prácticamente concluida en la India, con un área superior a la del año anterior, gracias a la llegada puntual de los vientos monzones durante esta temporada. Los cultivos de soja y maní se encuentran en condiciones excelentes en las áreas clave del centro y el oeste del país.

• Clima

El clima del presente ciclo agrícola de los EE.UU. está resultando ideal. El maíz «bueno a excelente» alcanza 74% de lo implantado, un punto por encima de lo reportado la semana anterior.

La soja en esta situación llega a 70%, sin cambios con respecto a lo informado previamente por el USDA. Aún bajo estas condiciones, el USDA mantuvo en su último informe una estimación de rendimiento promedio en soja de 2.670 kilos por hectárea, lo que tal vez resulte bajo a esta altura. Varios analistas prefieren utilizar una proyección de 2.700 kg/ha para elaborar sus cálculos de cosecha. En cambio, para maíz, el USDA se ha mostrado más optimista y elaboró sus proyecciones tomando en cuenta rendimientos potenciales promedio de 8.960 kg/ha, los que resultan 2% superiores a los ponderados el mes anterior. Esta diferencia de apreciación entre cultivos cobra sentido al asumir que la etapa de polinización, que ya entra en su tramo final, ha resultado exitosa; en cambio el período crucial para los cultivos de soja aún no ha llegado.
Seguramente el USDA aguardará hasta confirmar en el mes próximo que el llenado de grano en soja, que se produce en el mes de agosto, se encuentre funcionando bien, para a posteriori ajustar los rendimientos unitarios por hectárea.

La ONU augura un liderazgo en el terreno de la agricultura a
Brasil. En un informe recientemente conocido, el organismo estima que este país podrá convertirse en el principal productor agrícola del planeta en un plazo de 12 años. Brasil cuenta con 90 millones de hectáreas vírgenes y potencialmente arables, sin necesidad de cortar un solo árbol para ello. Se señala que los EE.UU. mantienen el liderazgo productivo mundial, aunque el boom productivo de los años '90 comenzó a languidecer a partir la crisis asiática y de la competencia en este rubro de otros países. Durante 1996, Brasil producía 27 millones de toneladas, menos de la mitad de lo que en ese entonces producían los EE.UU. y en esta campaña la producción brasileña llegará a algo más de 66% de lo que produce el país del Norte. El dato sobre las exportaciones resulta aun más interesante: en seis años EE.UU. pasó de vender 24 mill/t de soja a 28 y en el mismo período Brasil saltó de 8 a 16,5 millones de toneladas.

En nuestro país, según datos de la
Bolsa de Cereales de Bs.As. la siembra de trigo alcanzaba al 12/7 73,6% del área estimada. Esta actividad implica un adelanto de 10 puntos porcentuales con respecto al año anterior. La entidad proyecta un área total a cubrir con este cultivo de 5,9 millones de hectáreas 1,7% menos que lo implantado en la campaña anterior.

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