El Secretario de Agricultura Miguel Campos firmó la resolución a través de la cual se modifica el stándar de comercialización de trigo, a fin de incrementar la calidad general del trigo argentino, mejorando su presentación y poniendo especial énfasis en aquellos rubros que permitieran lograr partidas consistentes y constantes.
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La iniciativa impulsada por el Programa Nacional de Calidad de Trigo busca asegurar, tanto a nuestro mercado interno como a nuestros clientes externos, los mínimos niveles de contaminación en el abastecimiento del trigo argentino. Dichas modificaciones apuntan a dos aspectos importantísimos que hacen a la calidad del cultivo: el contenido de proteína y las tolerancias en granos quebrados y cuerpos extraños.
El contenido de proteína, si bien no suficiente, es una condición necesaria y fundamental a la hora de expresar su calidad panadera, factor esencial para garantizar comportamiento y respuesta i industrial.
Con respecto a las nuevas tolerancias en Cuerpos Extraños y Granos Quebrados, los valores propuestos señalan la firme decisión asumida por el gobierno de adecuar la oferta argentina a los patrones más exigentes requeridos tanto por los compradores externos como internos.
En este sentido, el Secretario Campos afirmó que “l cambio en las normas de comercialización impulsado desde el Programa Nacional de Calidad de Trigo fue ampliamente consensuado con todos los agentes que componen la cadena triguera argentina, tanto del ámbito oficial como del privado”
Cabe agregar, en relación a la proteína, que se han aumentado en forma gradual los castigos por debajo del nivel del 11%, manteniendo sin cambios las bonificaciones vigentes hasta el momento.
“plicaremos señaló el Secretario- castigos diferenciales y crecientes por debajo del 11%, de forma tal de estimular la búsqueda de contenidos proteicos compatibles con las necesidades de la demanda”
Para los Granos Quebrados y Cuerpos Extraños, se reducen sensiblemente las tolerancias por grado a lo largo de las campañas 2005/06 y 2006/07, para poder realizar un intenso plan de difusión de estos cambios y permitir que productores, contratistas y comerciantes puedan tener tiempo de asimilar y adecuarse a los cambios. En ambos casos, la reducción de las tolerancias, al final del ciclo comercial 2006/07, equivaldrá a no menos del 50% de los niveles actuales.
Al respecto, Campos concluyó que “mbas medidas representan señales muy claras de voluntad para lograr un importante incremento en la calidad del trigo argentino, al tiempo que buscamos lograr un fuerte aumento en la competitividad del mismo, con el objetivo de acercarnos cada vez más a los patrones requeridos por una demanda sumamente selectiva”
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