Clima frío y lluvias afectan la humedad de los suelos
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Debido a las bajas temperaturas, los vientos fríos y las heladas, los cultivos
necesitarán mayores cuidados para evitar que se agote la humedad en los
suelos.
En tanto, la región del Chaco observará contrastes, con precipitaciones inferiores a lo normal pero, por las temperaturas por encima de lo normal, con focos de tormentas, algunos de gran intensidad, y posteriores fuertes descensos térmicos y sequía.
El área agrícola de la región de Cuyo comenzará la época seca del año, con temperaturas inferiores a lo normal, heladas de gran intensidad y frecuentes nevadas.
La Mesopotamia continuará con temperaturas superiores a lo normal en la mayor parte de la región, a excepción de su extremo sur, y heladas localizadas, de frecuencia e intensidad más severas que el año anterior. Finalmente, la región Pampeana seguirá recibiendo algunas precipitaciones sobre su margen oriental, pero escasas hacia el centro y el oeste, con temperaturas inferiores a lo normal y más heladas que el año anterior, especialmente en el sudoeste.
Durante la segunda parte del otoño 2007 -agrega el informe de Eduardo Sierra para la Bolsa de Cereales-«el escenario climático comenzó a cambiar significativamente, dando paso a una nueva combinación de factores, que reemplazaron a los que habían actuado durante la campaña agrícola precedente:
El Niño, que actuó durante la última parte del verano y la primera parte del otoño, se disipó.
Se intensificaron los vientos del sector sur, provocando frecuentes irrupciones de aire polar que hicieron descender la temperatura bien por debajo de sus valores normales.
La intensificación de los vientos del sudoeste causó un enfriamiento de las aguas costeras de Chile, Perú y Ecuador, que se asemeja a la etapa inicial de un episodio de La Niña.
También agrega que «en las campañas agrícolas en que se experimentan sus efectos, sólo el área agrícola del este de Bolivia y el Noroeste argentino observan precipitaciones superiores a lo normal. No obstante, es probable que no se trate de La Niña en pleno desarrollo, sino un episodio de naturaleza estacional, que alcanzará su mayor intensidad hacia el mes de julio, y posteriormente perderá fuerza».
Finalmente, el análisis climatológico agrega pronósticos.
El invierno se desarrollará bajo los efectos de un moderado enfriamiento del océano Pacífico, que configurará un episodio de La Niña de moderada intensidad, al mismo tiempo que el océano Atlántico sufrirá un leve enfriamiento.
Esto producirá precipitacionespor debajo de lo normal, que serán acompañadas por fuertes vientos del sector sur, que mantendrán las temperaturas bajo lo normal, con frecuentes heladas intensas.
Será necesario un cuidadoso manejo para evitar que las masas de aire frío y seco que recorrerán el área agrícola agoten la humedad, especialmente en la capa superficial de los suelos.
Durante la primera parte de la primavera (últimos días de setiembre, octubre y primeros 10 días de noviembre) en el Pacífico sur se producirá la disipación de La Niña, dando paso una condición de temperatura del mar levemente por debajo de lo normal, al tiempo que el océano Atlántico comenzará a elevar su temperatura, por el avance hacia el sur de la corriente cálida del Brasil.
La acción residual de La Niña mantendrá las precipitaciones bajo lo normal, retardando la recarga de humedad de los suelos.


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