9 de junio 2003 - 00:00

Crece almacenamiento de granos en silos argentinos

El nivel de retención de mercadería en nuestro país -fundamentalmente soja- sigue siendo notable. La clave para evaluar la marcha de los precios de este cultivo radica fundamentalmente en lo que pueda acontecer en el próximo semestre en los Estados Unidos. Una cosecha amplia disiparía los temores por el tamaño de los stocks finales de la próxima campaña, además de compensar el creciente interés de la demanda por este producto. Condiciones climáticas adversas, por el contrario, lograrían impulsar los precios de Chicago a niveles no observados en mucho tiempo.

Como muestra, basta observar la importante mejora de los últimos meses, que impulsó los precios de la soja al mejor nivel en cinco años, sin que se hayan evidenciado inconvenientes en la producción de Sudamérica.

Esta nueva modalidad de guardar mercadería que vienen reiterando nuestros productores, les ha permitido disfrutar de mejores precios hasta el momento
. La marcha del mercado internacional les ha ido dando la razón con una marcada tendencia ascendente. De todos modos, cabe observar que nos encontramos con un mercado internacional de soja claramente invertido, en la que los precios de la vieja cosecha valen más que los de la nueva campaña norteamericana.

En alguna medida, es como poder observar el final de una película de modo anticipado. Claro está que las cotizaciones de soja nueva en el CBOT podrían subir más, pero esto dependerá fundamentalmente del clima en los EE.UU. Hoy se puede adquirir soja noviembre en Chicago a u$s 22 por debajo de la posición julio; esta diferencia era de más de u$s 30 pocas semanas atrás, y refleja la tendencia a un reacomodamiento en el nivel de oferta de los EE.UU. También es posible que esta nueva actitud del productor frente a su cosecha determine que la Argentina concluya su ciclo agrícola con stocks finales bastante abultados; algo que resultaba natural observar casi exclusivamente en los EE.UU. No se detecta en cambio la misma conducta por parte del productor brasileño que ya se encuentra de lleno abocado a vender algo de su próxima cosecha 2003/2004, interesados por el nivel de precios que ésta alcanza en estos días.

• Tendencias

Tal vez las elevadas tasas de interés domésticas de aquel país justifiquen la decisión de no retener mercadería. Lo que sí resulta claro es que la situación del productor agropecuario de estos días difiere sustantivamente de la que tenía hace dos años. La incorporación de la bolsa silo para guardar cereales y la situación financiera provocada por el default acentuaron esta tendencia de guardarlo todo.

Existen, además, algunas razones para alimentar la teoría que el mercado podría permanecer sostenido en el mediano plazo, al menos hasta que se defina el escenario productivo norteamericano:

1- La plaza internacional sigue inquieta por el tamaño de los stocks finales de la campaña 2002/'03 en los EE.UU.
Estas inquietudes no se disiparán fácilmente y para ello habrá que haber entrado en el mes de agosto sin mayores inconvenientes climáticos en el cinturón sojero norteamericano.

2- Las cosechas de Brasil y la Argentina, ambas récord, podrían sin embargo ser recortadas ligeramente en las próximas semanas
. Además, el mercado internacional cree que la infraestructura en logística instalada en sudamericana (particularmente la brasileña) no puede abastecer en tiempo y forma a la demanda internacional. Esto se puso de relieve en esta campaña, en la que China debió recurrir reiteradamente a las disponibilidades inmediatas de los EE.UU. ante la demora que se registraba para la carga en los puertos brasileños.

3- El sostenido interés de China por porotos de soja, no obstante algunas informaciones que revelan la posibilidad de un ligero decrecimiento económico como consecuencia del SARS.


4- La flojedad del dólar norteamericano contra el resto de las monedas
. No obstante la rebaja de medio punto en la tasa de interés dispuesta por el Banco Central Europeo, el euro continúa firme.

5- Algunas preocupaciones acerca de la evolución del clima en los EE.UU., asociado con la corriente de La Niña.


6- La creciente participación especulativa en estos mercados de los fondos de materias primas, capaces de acaparar importantes posiciones de compra en esta plaza.


En tanto, en los Estados Unidos el maíz se sembró con demoras por el exceso de humedad y hoy con 95% ya implantado, no podría esperarse otra cosa más que un excelente arranque
.

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) reportaba que
el maíz «bueno a excelente» alcanzaba 68% de los cultivos implantados.

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