23 de octubre 2008 - 00:00

Crisis portuaria amenaza con afectar a todo el país

Preocupa aoperadores de lasterminalesporteñas el cesede actividad quelos estibadoresrealizan losdomingos,feriados y días delluvia.
Preocupa a operadores de las terminales porteñas el cese de actividad que los estibadores realizan los domingos, feriados y días de lluvia.
El puerto de Buenos Aires se encuentra bajo un duro conflicto y los estibadores cumplen con medidas de fuerza desde hace tres semanas, en reclamo de que se genere un convenio colectivo para el sector. El quite de colaboración afecta principalmente a las terminales porteñas, donde no se trabaja los domingos y feriados ni bajo mal tiempo, protestas que podrían extenderse a todo el país si no interviene el Ministerio de Trabajo.

Los operadores acusan que la actividad se encuentra muy complicada, en la medida en que el principal puerto del país ve gravemente demoradas sus operaciones, ya que el domingo es uno de los principales días de trabajo, en tanto que las lluvias de la semana pasada generaron una parálisis casi absoluta.

  • Culpables

  • En respuesta, Juan Corvalán, titular del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) advirtió que la culpa es de «los operadores portuarios y las grandes multinacionales, que en connivencia con los organismos gubernamentales no promueven la normalización del Convenio Colectivo de Trabajo ni reconocen nuestro gremio, cuando es el mayoritario, estratégico y de mayor potenciabilidad para la conflictividad sindical».

    La Federación Portuaria y de la Industria Marítima y Naval (Fepinra) -enfrentados con SUPA- conforman el resto del mapa gremial en puertos. Actualmente, hay en el país entre 20 mil y 25 mil obreros portuarios, de los cuales los 1.000 radicados en Buenos Aires lideran el conflicto. Tanto en la terminal porteña como en la privatizada de Rosario, la jornada laboral es de 8 horas, contra 6 del resto del país.

    Actualmente, el salario promedio del personal efectivo es de entre $ 3.200 y $ 4.500; en tanto que los empleados tercerizados cobran jornales de unos $ 153 por 8 horas diarias, según se informó desde el SUPA.

    La primera movilización al Ministerio de Trabajo en reclamo de un convenio colectivo fue en noviembre de 2007, con motivo de un conflicto que además afecta a Dock Sud, y los 60 puertos que abarca la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), que también es liderada por Corvalán.

    El pasado 30 de enero, el SUPA había abierto una comisión negociadora en el ámbito del Ministerio de Trabajo para poner en vigencia el Convenio Colectivo de Trabajo (N°61/ 89). «Ya están agotadas todas las instancias. Es necesario que el Ministerio de Trabajo intervenga en forma urgente para que se establezca un convenio que regule nuestra actividad», insistió Corvalán. Ante las denuncias de los empresarios por el cese de actividades los días de lluvia y los quites de colaboración durante los fines de semana, el líder portuario resaltó: «Vemos cómo las multinacionales respetan estas condiciones de trabajo en los países del Primer Mundo, pero no lo practican en la Argentina. Además, nos quieren correr con cómo se desarrolla la actividad en los puertos brasileños, cuando allá tampoco trabajan los fines de semana y las jornadas son de 6 horas».

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