Situación climática: Evaluando las condiciones climáticas referidas a Rosario y su zona de influencia, desde el inicio de la campaña de cosecha gruesa hasta la segunda semana de enero, podríamos calificarlas de muy buenas a excelentes hasta la tercera semana de diciembre. Respecto al régimen de lluvias, se puede decir que fue óptimo a lo largo de todo este ciclo, con valores promedio de 69 mm en setiembre, de 205 mm en octubre, 159 en noviembre y 99 en la primera quincena de diciembre. En la primera semana de enero comenzó a secarse la superficie del suelo, con altas temperaturas; esto hizo que los productores tuvieran que dejar de pulverizar gran parte de sus cultivos. Se revirtió la situación a comienzos de la segunda semana de enero, donde se registraron lluvias que fueron desde los 67 mm al sur-sudoeste de Rosario, hasta los 85 mm al noroeste de esta misma localidad. Por otro lado, en estos últimos dos meses, las temperaturas acompa-ñaron favorablemente la emergencia y posterior crecimiento vegetativo de los cultivos de verano, como así también el desarrollo de materia verde esencial en el proceso de fotosíntesis del cultivo. Esto no fue así en la floración de algunos materiales que se ubicó en la tercera y cuarta semana de diciembre, donde las elevadas temperaturas afectaron la polinización del maíz.
Situación productiva: Maíz: En un estado avanzado de su ciclo, este cereal se encuentra evolucionando favorablemente y sin mayores restricciones que le impidan alcanzar altas producciones. Las altas reservas hídricas del subsuelo, hasta mediados de diciembre le han dado un so-porte más que importante para desarrollar los estadios de crecimiento vegetativo sin mayores inconvenientes. En lo que va de enero, el promedio de temperaturas estimadas es de 32°, por lo que hace suponer una alta tasa de evaporación (7 a 8 mm/día) en la superficie del suelo en un momento donde es clave el uso del agua en la planta para un óptimo llenado del grano. Esto indica la necesidad para el cultivo de maíz de precipitaciones escalonadas semana a semana. Los lotes sembrados a mediados de setiembre (50% del área maicera en la zona centro del país), se encuentran en llenado de grano (choclo) y por las precipitaciones registradas en la primera mitad del mes de enero (aproximadamente 65 mm), se puede aseverar que esta etapa del cultivo prácticamente se encuentra definida y con muy buenas proyecciones de rendimiento. Los lotes de siembra más tardía (mes de octubre) pudieron verse afectados por las elevadas temperaturas registradas en estos días en su última fase de floración. En lo que se refiere a fertilización, se ha incrementado considerablemente en esta última campaña, no obstante existen lotes que indican síntomas de deficiencias en nitrógeno. También se ha notado un aumento en la utilización de la siembra directa en lo que respecta a la zona de Rosario y sus alrededores. Paralelamente se ha implementado un mayor uso de genética avanzada, en lo referente a materiales con potenciales de rendimientos superiores. Se puede observar una importante respuesta del cultivo en general hacia estos nuevos esquemas tecnológicos En cuanto a plagas, se observan daños de mediana envergadura por taladrillo e isoca de la espiga en aquellos casos que no se tomaron los recaudos correspondientes.
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Soja: En Rosario y alrededores, el tiempo ha acompa-ñado muy bien hasta ahora la evolución de esta oleaginosa, pero se debe tener en cuenta que la ocurrencia de precipitaciones durante las próximas semanas sería crucial para entrar con humedad en la etapa reproductiva, y así poder llegar a lograr altos producciones tan esperadas por el productor. La humedad en el perfil de suelo hasta los 15 cm hacia abajo es buena. Se han podido realizar en tiempo y forma los controles de male-zas con glifosato en variedades resistentes, las que ocupan el grueso de la superficie implantada en la presente campaña, pasando desapercibidos los problemas de insectos. En lotes de primera siembra no se han presentado problemas en la implantación ni mayores adversidades climáticas. Los materiales de grupo de madurez (III) sembrados durante octubre se encuentran en comienzo y plena fructificación (R3-R4) mostrando un muy buen estado hídrico y sanitario. Los grupos de madurez (IV) sembrados durante el mismo mes se hallan en plena floración (R2) y algunos lotes en comienzos de fructificación (R3), mientras que los grupos más largos se encuentran en etapa vegetativa con 8 a 10 nudos. Se espera que la mayo-ría de los lotes cierren el surco en los próximos 5 días. El INTA anuncia un probable ataque de isoca bolillera para los próximos días. En los lotes de segunda siembra se ha registrado una adecuada implantación (hasta la primera quincena de diciembre) por las buenas temperaturas y por una apropiada humedad en el suelo. Estos materiales se encuentran en el comienzo de su desarrollo vegetativo (3 nudos) contando con un muy buen estado sanitario. En cuanto a las plagas, se han verificado algunos casos de orugas en la segunda quince-na de diciembre, sin que su presencia haya sido alarmante. Como conclusión podemos destacar la excelente evolución que lograron estos cultivos en su crecimiento vegetativo, y algunas ya en su crecimiento reproductivo.
Trigo: En toda la región cercana a Rosario ha finalizado la recolección de este cereal. Los resultados de esta campaña, si bien no han cubierto las expectativas, tampoco han dejado de ser aceptables (rendimiento promedio estimado 23qq/ha.). Una de las causantes de esta situación se atribuye a la afectación que sufrió este cereal en la disminución de su área fo-liar por la aparición de enfermedades como roya de la hoja y fusarium que se manifestaron por altas precipitaciones, días nublados, lloviznas y bajas temperaturas en su último tramo del ciclo de cultivo, impidiendo de esta forma, el llenado del grano. Podemos decir también que se han regis-trado entregas en plantas de acopio con un porcentaje de fusarium que en algunos casos han llegado a 8% o 10%.
Impacto productivo y económico: Refiriéndonos a la última cosecha de trigo, encontramos que muchos productores, tuvieron algunos inconvenientes en la entrega de su mercadería. Dado el alto porcentaje de fusarium muchos de estos debieron recurrir a plantas de acondicionamiento y afrontar costos que no se tenían en cuenta. Sin la producción de trigo esperada y luego de 2 años de cosechas erráticas, el productor medio debió vender el cereal en época de cosecha desaprovechando las buenas perspectivas y potenciales subas que hoy se están manifestando en los mercados. Esto demuestra la situación financiera ajustada que padece hoy en día el productor de esta zona. La buena evolución de la cosecha gruesa pareciera ser el respiro para la difícil situación financiera a la que el productor se enfrenta hoy en día. Respecto al área sembrada de soja se ha incrementado en 16% y ha disminuido en maíz en 22%. En general el productor de esta zona no toma coberturas de precios ni seguros de riesgo climático por el costo que éstas implican y por el desconocimiento de las herramientas que el mercado ofrece. Igualmente ante el panorama alentador de la cosecha gruesa, no debemos dejar de tener en cuenta que falta mucho camino por recorrer en los próximos meses.