5 de agosto 2002 - 00:00

Dicen en el campo...

... que, además de tener que hacerse cargo del discurso central de Palermo (por la ausencia -casi inédita- en la tradicional pista de la Rural del presidente Eduardo Duhalde), el secretario de Agricultura, Rafael Delpech, parece enfrentar otros contratiempos. El eje de los desvelos es la carne, y no sólo por el aumento de precio al consumo (que, a su vez, lo enfrenta con otras áreas del gobierno que insisten en imponer alguna forma de control de precios), sino por el atraso en la adjudicación de la vapuleada Cuota Hilton. El asunto puede llegar a mayores ya que, ante la inquietud generada por la demora, algún grupo de empresas ya habría contratado a un reconocido estudio jurídico para entablar acciones administrativas y judiciales, en caso de producirse alguna modificación del régimen vigente.Y, considerando los antecedentes de algunos de sus antecesores que debieron soportar agitadas etapas judiciales por esta misma razón, no se puede descartar la posibilidad. El asunto es que, tras el cierre forzado del mercado por razones sanitarias, el año pasado, el ex secretario Marcelo Regúnaga concretó en noviembre pasado una modificación correctiva que debía durar 3 años y que recién puso en vigor su sucesor, Miguel Paulón, en marzo de este año, cuando, al reabrirse la plaza europea, concretó la adjudicación del primer año. Ahora, ya con atraso, debería realizarse la del segundo período, aunque se sigue postergando. Algunos atribuyen la demora al tira y afloja que generaron las 10.000 toneladas incumplidas en ciclos anteriores que los europeos permitieron trasladar en forma extraordinaria a este período, y a las que más de uno «les tiene ganas». Ahora, algunas empresas comienzan a inquietarse ya que, dicen, la normativa oficial prevé perfectamente el tratamiento que debe tener cualquier adicional (sólo se deben mantener los porcentajes ya determinados) y amenazan con que cualquier modificación puede terminar en presentaciones judiciales por inseguridad jurídica, responsabilidad comercial y penal, y hasta análisis del cumplimiento de funcionario público.

... que vuelve a crecer la alarma por el agua en buena parte de la pradera pampeana y no son pocos los que piensan que puede volver a repetirse la dramática situación de la primavera pasada. De hecho, ya hay localidades con más de 50% de su superficie afectada, y los pronósticos indican que la primavera puede ser más húmeda aún. Entre este Niño indeciso y las limitaciones financieras, ¿quién se anima a enterrar u$s 120-150 por hectárea para sembrar? De hecho, además de las autorrestricciones, algunos productores que a pesar de los costos van a hacer maíz, sólo están preparando los altos (donde el cultivo es más seguro) y tal vez se larguen a un maíz de segunda sólo después que pase el peligro del agua. Pero también esta estrategia determina que las limitadas compras de insumos se encuentren más postergadas todavía porque si se va a sembrar recién a fin de año, ¿cuándo se compran la semilla y los agroquímicos, ahora o entonces?

... que en la demora de siembra de esta campaña, si bien tiene mucho que ver lo mencionado antes, otro porcentaje importante se lo llevan las «heridas» que quedaron entre los productores y las empresas de insumos por el tratamiento de las deudas, y los aumentos de precios que, en algunos productos, alcanzan hasta 30% (en dólares), y que sería una forma de las empresas para compensar los incobrables. Además de todo esto, sigue sin destrabarse la financiación comercial, imprescindible para el campo, y apenas se registra algún movimiento de este tipo en el área de semillas. Sin embargo, según los productores, las condiciones impuestas por las empresas son prácticamente imposibles. De hecho, dicen, se circunscriben solamente a los que aceptaron la dolarización de sus deudas, y las operaciones se hacen sólo mediante contratos de venta de cereal a término, más un «pequeño» interés en dólares que ronda, de acuerdo con las versiones, ¡1,8%...mensual!


... que también la situación en el sector bancario está complicada ya que, si bien algunos pudieron cancelar sus deudas gracias a la pesificación, en el resto se amplió mucho la morosidad, y esto comienza a complicar a más de una entidad financiera. «¿Si no me van a prestar, para que les voy a pagar?», parece ser la síntesis de la postura de los productores que no encuentran por el momento otra forma de financiación. De hecho, crédito comercial casi no hay y bancario menos ya que los únicos ahorristas son los que quedaron atrapados en el «corralito», pero eso no alcanza para que la máquina del sector financiero se mantenga en marcha.

... que, finalmente, el gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, habría decidido la sucesión de Haroldo Lebed en el Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense. Aunque el área registrará probablemente algunos cambios, y había otros nombres en juego, parece que al final primarán ciertos compromisos políticos que llevarían al ex intendente de Dolores «Tati» Miquievi al cargo, aunque poco o nada tiene que ver con el sector en el que actúa esa cartera. El postergado cambio se realizaría esta semana
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