• ... que la inclusión de los trabajadores rurales en el aumento de $ 100 mensuales (de carácter «alimentario», por ahora), determinado hace pocos días, sigue causando mucho malestar. Además de la suba de costos que implica para los establecimientos agropecuarios, justo en un momento particularmente difícil, en los usos y costumbres de la mayoría de las zonas ya existe este aporte en forma de «canasta de alimentos» que se entrega mensualmente junto con el sueldo. De tal forma, sumando el salario, más los alimentos, y además esta suma, el trabajador rural en blanco pasa a ganar, como piso, entre $ 500 y $ 600 pero, a diferencia de sus pares urbanos, no tiene gastos de casa, ni impuestos, ni traslados y, en gran parte de los casos, también recibe parte de la ropa. Es decir que el ingreso real prácticamente se duplica. Por eso también, sorprende que dos de las entidades del campo, dicen que la Rural, de Enrique Crotto; y Coninagro, de Mario Raitieri, hayan votado a favor de la medida que, originalmente, buscaba sólo blanquear parte del trabajo en negro de la provincia de Buenos Aires, pero que ahora alcanza a todo el país. En todo caso, el otro gran beneficiario vuelve a ser el gremio que preside el controvertido Gerónimo «Momo» Benegas, que sigue engrosando sus arcas (ya que a pesar del carácter «alimentario» de la medida, el monto está incluido en los aportes a la obra social), aunque los servicios que brinda son inexistentes en la mayoría de las zonas, y se desconoce cuál es el destino final de los abultados aportes.
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• ... que en el INTA hay bastante inquietud. Es que tras haber conseguido la ansiada autarquía, surgieron dos enormes dudas. La primera está referida a si el gobierno hará en tiempo y forma los correspondientes desembolsos que le corresponden al organismo, mientras que la segunda es mucho más interna, y se refiere a la capacidad del actual Consejo Asesor para definir los planes y programas para un presupuesto que supera holgadamente los 100 millones anuales. «Si se analizan los currículums de muchos de ellos, son inmostrables», reconocía una fuente cercana a la conducción del ente -ahora autárquico- días atrás, aunque el mismo concepto es vertido desde la vereda de enfrente respecto de alguno de los nuevos funcionarios al frente del organismo. Esta también parece ser una de las razones de la demora de CRA, la entidad que comanda Manuel Cabanellas, que debe llenar el espacio vacío que dejó la renuncia -forzada- de Arturo Navarro en ese consejo. • ... que justamente Navarro -que con el advenimiento de Haroldo Lebed a Agricultura también fue dejado cesante de su cargo de asesor en esa área- sería uno más de los dirigentes del campo que piensan dedicarse a la política, aunque no trascendió con quién, o a qué otro cargo aspira. En la misma línea, el ex titular del INTA, ahora en la provincia de Buenos Aires, Jorge Larreche, parece que se jugaría para intendente de su localidad en las próximas elecciones. Pero la política, que parece ser la salida o la opción de algunos, es un problema para otros, tal el caso de Lebed. Es que el funcionario, dicen, tuvo que crear cinco nuevos cargos por fuera de la estructura para poder nombrar a alguien, ya que todos sus intentos por remover a subsecretarios, varios asesores y hasta directivos de entes descentralizados, o de la ONCCA, entre otros, abortaron a causa de su jefe político, Eduardo Duhalde, quien, ante la carrera por negociar políticamente con todos, «le ató totalmente las manos», murmuran los más cercanos, en parte también para justificar la falta de acciones concretas en el área.
• ... que causó sorpresa la afirmación de que «el campo anda muy bien», que lanzó el presidente Duhalde días atrás, en un acto en el Mercado de Liniers (también llamó la atención que concurriera, dado que un mes atrás no quiso asistir a la inauguración oficial de la Rural en Palermo). ¿Quién le escribirá los discursos?, se preguntaban los asistentes. Pero, sin duda, no es éste el mayor interrogante hoy entre los ganaderos. Más vale, muchos se preguntan si, realmente, en algún momento se va a distribuir la Cuota Hilton que continúa manejándose por adelantos, ante las sucesivas postergaciones de la decisión oficial. Por ahora, lo único que se sabe es que el comité de asignación está conformado por Carlos Poullier, de la Dirección de Mercados (aunque su especialidad son los granos); Marcelo Pondé, reconocido en el área de ovinos; y Julio Sapico, que, efectivamente, parece saber sobre carne vacuna y, específicamente, sobre Hilton. La ironía, para muchos, es que Sapico es un remanente de la gestión Berhongaray, de quien era asesor.
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