14 de abril 2003 - 00:00

Dicen en el campo...

... que «la aplicación de aranceles de exportación muestra disminución de la competitividad por dos causas: porque el incremento del margen es marcadamente inferior al nivel de depreciación del tipo de cambio y, también, porque se observa una importante disminución del índice de retorno financiero, que tiende a desincentivar el uso de los manejos más tecnificados y, por ende, de mayor productividad», según señala un estudio del INTA de Marcos Juárez sobre el impacto del tipo de cambio en el campo. El tema, seguramente, volverá a ser planteado por las entidades del agro al presidente Eduardo Duhalde, durante la nueva reunión que deberían mantener el martes próximo, aunque se descarta que, a pesar de las promesas previas, deberá ser el próximo presidente el que defina la eliminación de las controvertidas retenciones, especialmente con la caída que estuvo registrando la cotización del dólar. En el encuentro se espera lograr algún avance sobre el IVA para el campo, que podría pasar a 15,7% (los estudios de Agricultura avalados por el ministro de la Producción, Aníbal Fernández, ubican la «neutralidad» de este gravamen alrededor de 14,5%, y no en el insólito 10,5% en que lo colocó la gente de Roberto Lavagna), y también sobre el turbulento asunto del Impuesto a las Ganancias, que seguiría siendo antijurídico (a pesar del decreto presidencial, ya que no cuenta con el aval del Congreso), y que amenaza con multiplicar la catarata de demandas judiciales que recibirá el próximo gobierno. Un tercer tema que reaparecería en la mesa, a pesar de que había sido postergado, sería el del reordenamiento de los pasivos bancarios, en el que se registraron avances casi nulos, y sobre el que el propio Fernández ya pidió una revisión de la controvertida normativa elaborada por «la línea» de las entidades financieras. La «reaparición» se debe a que los representantes del campo reciben cada vez más presión de sus dirigentes del interior, muchos de ellos muy complicados por la banca oficial.

... que, aunque pasó inadvertida para el público, una conmoción de magnitud se generó en el sector avícola ante el intento de una cadena de hipermercados (de capitales nacionales) de importar huevos desde Brasil. Aparentemente el tema se frenó por cuestiones sanitarias, aunque el temor quedó sobrevolando a los productores. Es que recién ahora comienza a producirse cierta recuperación de los precios internos (habría pasado de $ 45 a $ 55 el cajón de 30 docenas en los últimos meses), aunque, en buena medida, el afianzamiento responde a la muy fuerte caída -y desaparición- de granjas productoras que se viene registrando en el último año. Y, si bien no se afirma todavía el consumo interno, el relativo aumento de las exportaciones tensó lo suficiente el mercado como para que los precios tuvieran alguna suba que, obviamente, se hubiera cortado con el ingreso del producto brasileño. Pero éste no es el único inconveniente de los avicultores. Otro, hasta ahora sin solución, es la brecha entre los valores en granja y a los consumidores. En pollos, sostienen, el kilo mayorista cotiza a $ 2,40 mientras que los consumidores deben oblar no menos de $ 3,5, mientras que en huevos es mucho más marcada aún ya que llega exactamente al doble.

... que «en setiembre las garrapatas van a hacer manifestaciones en Plaza de Mayo», según sostienen muchos ganaderos norteños, a la luz de la multiplicación que registra la plaga, favorecida, en gran parte, por los excesos de agua que, en su corrimiento, vuelven a contaminar campos limpios. Pero también la diferencia de rigor en los controles según las zonas determina que en algunos lugares el asunto sea más preocupante que en otros. Algo mejor, aunque también con sus dificultades, sigue evolucionando el tema de la aftosa, habiéndose ya logrado que también Paraguay adoptara el sistema de fundaciones que tiene la Argentina (asunto en el que, aparentemente, tuvo mucho que ver una consultora cercana a un ex dirigente ruralista bonaerense, que habría acercado el «know how» y la asistencia, en las tierras guaraníes del (por unos días más) presidente Juan Carlos Macchi. Más llamativo aún, según se comenta, es que parte de este grupo estaría elaborando un proyecto del SENASA privado del que, obviamente, luego participaría, y que no se sabe cómo se compatibiliza con el organismo oficial y mucho menos con la decisión de federalización de la política sanitaria que ya manifestaron muchos mandatarios provinciales y que, en parte, estaría contenida en los proyectos que se están analizando en el Congreso nacional.

... que el clima comienza a colocarse en el centro de los análisis con miras a la próxima campaña 2003/2004. Es que, al menos los productores más de punta, están recibiendo versiones no del todo coincidentes acerca de la evolución que tendrá en los próximos meses. Así, mientras algunos ya están indicando la iniciación de un período «Niña», más caracterizado por la seca, otros apenas hablan de «normalidad», al menos hasta la primavera. En todo caso, de confirmarse la primera opción, no implicaría una reversión del ciclo húmedo que vive la Argentina, aunque contribuiría a mejorar el drenaje y bajar las extraordinariamente altas napas actuales. Según el Instituto de Clima del INTA (que adelanta que recién el próximo mes estarían los pronósticos más definidos), el período se caracterizaría por un invierno muy frío, heladas tempranas y muy seco, aunque se regularizaría a partir de la primavera. La situación sería favorable para el trigo que, irónicamente, no parece contar con grandes adhesiones en esta campaña.

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