17 de junio 2003 - 00:00

Dicen en el campo...

...que, aunque la dirigencia del sector tiene pocas expectativas por la reunión que mantendrá con el ministro Roberto Lavagna esta semana, igual siguen trabajando sobre una serie de aspectos, especialmente tributarios. El hecho es que prácticamente no hubo cambios significativos en la economía del país en los últimos meses, que permitan prever un cambio de actitud en la cerrada negativa con que Lavagna general-mente atiende los reclamos del campo. Por el contrario, durante la última semana hubo insistentes rumores, especialmente en la zona de Rosario, indicando un probable aumento en las retenciones de la soja, justificados por algunos, en la supuesta necesidad de diversificar producciones ante los riesgos del monocultivo de la oleaginosa. Nadie interpretó el atendible argumento como tal y, masivamente, se vieron fines recaudatorios en la eventual medida que, de todos modos, fue desmentida por el propio Palacio de Hacienda. Igual quedó la inquietud.

...que, con este antecedente, la suba de impuestos provinciales como el Inmobiliario o, por ejemplo, la aplicación de Ingresos Brutos a la cadena de la carne en Buenos Aires que determinó la administración Solá desde principios de año (y que representa, dicen, un costo adicional de $ 50 por animal), los dirigentes pretenden plantear a Lavagna cambios estructurales aunque, además, probablemente incluyan temas más puntuales como la demora en la devolución del IVA y del factor de convergencia a los exportadores, que ya supera los 6 meses de atraso y ronda los $ 1.000 millones, y que, en definitiva, en buena parte de los casos es transferida a los productores como primer eslabón de la cadena, incapaz de trasladarlo a otras etapas. El encuentro, del que participarán, además de Luciano Miguens, Manuel Cabanellas, Eduardo Buzzi y Mario Raitieri como titulares de las entidades del sector, el secretario de Agricultura, Miguel Campos y, probablemente, la presidenta del Banco Nación, Felisa Miceli, seguramente contará con otras presencias como la de Guillermo Nielsen (en este caso, por sus antecedentes como agregado agrícola en Europa durante más de 5 años), o Alberto Abad, alias «el recaudador», y cara visible de muchos de los «desvelos» agropecuarios.

...que, mientras lentamente se va completando la grilla de funcionarios directa e indirectamente relacionados con la temática agrícola, van quedando vacantes algunos cargos, varios de ellos estratégicos para el sector. Y uno de los casos que, incluso, llama la atención que nadie trate todavía públicamente, es el del agregado agrícola en Brasil, ahora vacante por la asunción de Campos en Agricultura. A la luz de la aparente intensificación de relaciones que habría encarado Néstor Kirchner con su par Ignacio Da Silva, y con el hecho para nada menor de que Brasil es el principal socio del Mercosur y también el primer cliente individual de la Argentina, resulta obvio que el cargo cobre especial significación, sobre todo, considerando que son justamente los productos agroindustriales una de las principales fuentes de roces permanentes entre los vecinos. Se sabe de algunos que ya se están anotando también en esta carrera...

... que un escándalo de magnitud se puede generar hoy cuando la mayoría de las entidades del interior -cooperativas y rurales- se entere de que sus organizaciones nacionales aprobaron, entre gallos y medianoches, la pretensión del gremio de trabajadores rurales -UATRE- de elevar el salario mínimo a $ 550. No queda claro con qué argumento Gerónimo Benegas, titular del gremio, logró el sí de la Sociedad Rural, Federación Agraria y Coninagro; mientras CRA, como sucede hace meses, mantuvo su negativa a ceder a las presiones gremiales e insistió en la negociación por provincia. Con esta suba, los rurales son el gremio que mayor aumento logró en el último año (más de 120% en algunas zonas), pero sigue sin brindar servicios por su obra social, lo que ahora dispararía una ola de deserciones hacia otras, incluso más baratas. Hasta ayer, algunos dirigentes, como Eduardo Buzzi de Federación Agrarias, seguían inhallables para los dirigentes del interior, mientras que se esperaban cataratas de presentaciones contra la medida y objeciones formales, ya que no sólo aún no se nombró presidente de la Comisión de Trabajo, sino que no se respetó el cuarto intermedio, ni la opinión del interior, ni el lapso de la convocatoria. ¿Será cosa juzgada?

Dejá tu comentario