24 de junio 2003 - 00:00

Dicen en el campo...

...que si bien la reunión con el ministro Roberto Lavagna tuvo un efecto aparentemente «sedativo» sobre los dirigentes de las cuatro entidades nacionales del campo, tal como se preveía, poco y nada se registró como avance concreto (exceptuando el «buen humor» con que Lavagna recibió al campo, aunque esto no sirve para mejorar la renta). Además de los «no» históricos y de la «intransigencia» de la titular del Banco Nación, Felisa Micceli, quien descartó de plano cualquier posibilidad de una nueva postergación en las ejecuciones hipotecarias después del 15 de julio, todo quedó en manos de una nueva comisión, presidida por la propia Micceli y el titular de Agricultura, Miguel Campos, para estudiar los temas. ¿Tendrá alguna diferencia con lo que venía haciendo la Mesa Nacional Agropecuaria o será, sólo, otra estrategia para dilatar más las respuestas?, era la pregunta que muchos se hacían. Nada se habló sobre los $ 700 millones de IVA, ni los $ 180 millones del factor de convergencia que se demoran en su devolución a los exportadores desde noviembre pasado, ni sobre la posibilidad de abrir un crédito por Ganancias para el próximo ejercicio, ante la no indexación (tras la pesificación) impuesta por Economía y que drenará buena parte de los ingresos de las empresas agropecuarias. Sólo alguna posibilidad de acuerdo sobre el IVA diferencial del campo (aunque no se sabe tampoco para cuándo), parece haber sido el resultado final del encuentro.

...que esta primera reunión de la «nueva era Kirchner» mereció muchos comentarios posteriores y, el cambio de actitud de Lavagna (aunque las respuestas sigan siendo las mismas) fue uno de ellos. Tampoco pasó inadvertida la «activa» participación del subsecretario Claudio Sabsay en, prácticamente, todos los puntos del encuentro, ni el casi cerrado silencio de su jefe, Miguel Campos, quien pareció delegar en su subordinado la participación del área. Menos aún se pudo disimular la poco diplomática respuesta que, tras la reunión habría recibido el titular de la Rural, Luciano Miguens, cuando invitó al ministro a la próxima muestra de Palermo e, incluso, a hacer uso de la tribuna si así lo decidía. Parece que Lavagna no sólo declinó, cortante, tal posibilidad, sino que en una infrecuente arenga llegó a adelantar que si el presidente (Néstor) Kirchner se lo consultaba, le aconsejaría no concurrir, «total, Perón nunca lo hizo», habría dicho, pareciendo olvidar que también Eduardo Duhalde, el año pasado, prefirió a último momento asistir a un partido de fútbol de su equipo, Banfield, que a la exposición más tradicional del campo que, casualmente, además es uno de los pilares económicos del país.

...que la cuenta regresiva en las ejecuciones hipotecarias vuelve a poner nerviosos a los dirigentes y, no sólo por sus asociados, sino que en varios casos, también por su propia situación. Y, en ese sentido, tampoco se sabe demasiado sobre eventuales avances ya que, por el lado de la banca oficial nacional, los cambios en las últimas semanas, desarticularon el poco esquema de trabajo que había. De hecho, la salida de todos los asesores, y el ingreso de nuevos directores es tan reciente que parece que, hasta el momento, lo único que pudieron hacer es ver el tamaño de sus nuevas oficinas y con cuántas secretarias cuentan. De tal forma, la histórica línea de gerentes (responsables de los últimos programas de refinanciación que hasta ahora no dieron ningún resultado), se sienten con las manos más libres que nunca al punto que, en este momento, se da la inédita situación (teóricamente prohibida por cuestiones de seguridad bancaria), de que manejan hegemónicamente el riesgo crediticio y también el comercial. A su vez, por el lado del sector se da una extraña paradoja, ya que el nuevo subsecretario de Producción y Economía, Javier de Urquiza, tiene interés particular en el tema de los pasivos bancarios, en parte porque la Patagonia es una de las regiones que presenta los casos más extremos y, aparentemente, menos solucionables, pero su interlocutor ahora en el Banco Nación, es su antecesor en Agricultura, Marcelo Quevedo Carrillo, quien por esas cosas de la política, pasó prácticamente de uno a otro cargo, sin solución de continuidad.

...que ahí no terminan los desvelos de Urquiza, quien ya habría sufrido algún «roce» con su par en Agricultura, Sabsay, al reponer, para su área rubros que se habían ido transfiriendo hacia Alimentación y Mercados, en detrimento de Producción y Economía. Sin embargo, para el representante de Kirchner en la cartera (como gustan definirlo en su entorno), esto parece bastante más manejable que otros temas, y ése sería el caso del «brete» en el que el gremio de trabajadores rurales -UATRE- parece haber metido a Agricultura, al punto que la controvertida decisión de aumento de salarios a $ 550, que fue firmada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, no fue acompañada por la firma de la SAGPyA que, en este caso, quedó del lado de CRA, opuesta a tal decisión, y a pesar de la reunión «particular» que el titular del gremio, Gerónimo Benegas (ex «consultor» de Duhalde), mantuvo con Campos, antes de que éste volviera a viajar a Brasil (ahora para poner en funciones a su sucesor en Brasilia). Mientras, desde el interior, siguen lloviendo las críticas sobre las entidades del campo que avalaron la presión de UATRE para un aumento que pocos están en condiciones de afrontar y para el cual ya se están elaborando alternativas que, naturalmente, en nada favorecen a los empleados rurales. Desde Salta, por caso, se está armando una presentación jurídica ya que, sostienen, ni Celso Guerrieri de la Rural, ni Guillermo Ollanazzi, de Federación Agraria, los representan. Algo similar ocurre con muchas cooperativas del interior, opuestas a la postura de sus entidades nacionales, aunque el aumento no alcanza a los empleados de rubros específicos (tabaco, yerba, frutas, etc.) que negociarán por su cuenta. Las preguntas son: ¿esto es lo que corresponde, porque las presiones, el apuro y la transgresión de las normas acordadas previamente? y, ¿por qué lo resiste Agricultura? ¿No será porque es la posición más racional?

Dejá tu comentario