3 de mayo 2004 - 00:00

Dicen en el campo...

Humberto Roggero
Humberto Roggero
. ... que la aparente
terminación de la prolongada seca que agobió a gran parte del país y, especialmente, al corazón de la Pampa Húmeda, puso más de manifiesto aún la casi anarquía en la que se cayó respecto de manejo del agua, con culpas cruzadas de públicos y privados. Es que mientras duró el déficit hídrico, los canales clandestinos, lejos de disminuir, aumentaron más todavía, especialmente en algunas localidades bonaerenses, aunque entonces para «traer» agua en lugar de para sacarla. El mecanismo encontrado era bastante original: con el argumento de los «préstamos» (de tierra) para la mejora de caminos por parte de vialidad, se construyeron verdaderos canales (que beneficiaban, obviamente, a campos privados), que, sumados a los de la época de la inundación, ya dejaron a buena parte de la provincia de Buenos Aires en condiciones deplorables. Para completar el panorama, la suspensión de parte de las obras del Salado por el amparo interpuesto por una de las empresas que no resultó adjudicataria, llevó a la denuncia de la «paralización» de toda la obra, por parte de entidades de la producción. Los funcionarios del gobernador Felipe Solá, aunque reconocen los problemas suscitados a la altura de la laguna Las Barrancas, que afecta a la zona de Castelli, Pila y Chascomús, niegan que las obras se hayan detenido. Los productores, a su vez, desmienten esto ya que argumentan que sin esas obras en la cuenca inferior es imposible avanzar aguas arriba. Lo concreto, además, es que siguen postergándose (ahora por intervención judicial) obras imprescindibles para la protección de distintas localidades que llevan décadas de mora y que, si comienza a llover nuevamente con intensidad, pueden volver a pasar por situacionescríticas de inundación.


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. ... que la semana pasada fue bastante
«activa» en términos internacionales, a pesar de que las negociaciones del ALCA, básicamente con Estados Unidos, virtualmente están congeladas. Sin embargo, la visita al país del comisario europeo, Franzs Fischler; la presión para acelerar las conversaciones del acuerdo de comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, y los festejos locales de la Embajada de Holanda (con nueva sede diplomática más acorde con el rango que adquiere la
gentina como patria de origen de la princesa Máxima) dieron pie a cantidad de encuentros entre empresarios, dirigentes y funcionarios. Respecto del primer tema, los hombres de empresa descartan cualquier avance ya que se sabe que en tiempos preeleccionarios es poco y nada lo que EE.UU. puede llegar a negociar. «Por ejemplo, en el caso del estado de Florida, se sabe que el tema pasa por el azúcar y los cítricos. Los dos productos son fundamentales para esta región (tanto para Brasil como para la Argentina), pero los políticos estadounidenses saben que si los tocan pierden allí, y el que no gana en el estado de Florida es casi imposible que pueda llegar a Washington», decían.

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. ... que mucho más
preocupados se mostraron los empresarios con la visita de Fischler y los «avances» con la Unión Europea. «Ya nos entregaron», sostenían en una mesa del Hotel Alvear durante la cena con que la delegación local de la UE agasajó al visitante y a funcionarios locales. Para varios dirigentes de empresas y cámaras, por ejemplo, fue «inquietante la aseveración del 'vocero' del Mercosur, Eduardo Duhalde, cuando afirmó que «éste es un momento histórico», y que «tenemos unas ganas bárbaras de integrarnos». Se sabe que Europa presionapor la apertura de servicios y de compras gubernamentales, mientras que no se tiene mayor garantía de que vayan a flexibilizar el acceso, especialmente de productos procesados (ellos prefieren las materias primas). También hay todavía sobradas dudas de los « beneficios» reales que reportarán los recientes cambios en la PAC (Política Agrícola Común), que podrían ser sensiblemente menores que los anunciados. Ante esto, muchos empresarios locales confían más en la « dureza» de la posición brasileña, aparentemente poco dispuesta en este caso a hacer cualquier concesión que los propios negociadores locales. Decían, además, que los brasileños se encuentran muy fortalecidos, especialmente después del «triunfo» alcanzado en la OMC contra EE.UU. por el tema algodón, aunque este resultado puede tener derivaciones no calculadas y cambia totalmente el tablero de las negociaciones.


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.... que ni los
representantes del sector ganadero salieron muy entusiasmados de la cena. Es que uno de los puntos, aparentemente ya acordado dentro del Mercosur, es el de solicitar a la UE una preferencia de 5% del volumen de carne (vacuna) para iniciar la negociación, lo cual representa algo más de 300.000 toneladas, de las cuales, según los porcentajes discutidos entre los 4 países miembro, a la Argentina le corresponderían algo menos de 100.000 (o sea, cerca de 30% de las exportaciones totales actuales). Pero, y suponiendo que Europa aceptara esta «propuesta», el propio secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, aseguró que «ésta no es una negociación que se arregla con 'unas' toneladas de carne o de trigo», lo cual hizo dudar a más de uno sobre la viabilidad de la estrategia.

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... que la «inquietud»
ganadera se suma a otros dos hechos también ocurridos la semana pasada: el nuevo embate (por ahora, otra vez frustrado) de Agricultura para avanzar sobre el Instituto de Promoción de Carne Vacuna durante su asamblea anual (que se pareció más a un «ensayo con vestuario» que a una asamblea real) y la reunión que los directivos del ente mantuvieron con los legisladores de la Comisión de Agricultura de Diputados. Es que en este encuentro tampoco aportó nada ya que a las frágiles respuestas del titular del IPCVA, Arturo Llavallol, se contrapuso el también «frágil» conocimiento que los legisladores parecen tener sobre distintos temas del sector. Sin embargo, tras la finalización de la reunión se vio al cordobés Humberto Roggero (PJ) (muy activo en su participación durante la virtual «interpelación») conversar con el controvertido dirigente frigorífico Miguel Schiaritti y si bien no se conoció el tema de la charla, sí fue evidente el cambio de humor del legislador, que al reingresar afirmó contundente: «A partir de ahora me pongo a trabajar para acotar sensiblemente las funciones de este instituto». La pregunta es: ¿más todavía?




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