• ...que, aunque la mayoría de los productores no le presta demasiada atención, y tampoco entiende mucho el porqué del escándalo que habitualmente la rodea, sin duda el tema de la nueva distribución de la controvertida y mediática Cuota Hilton constituyó el epicentro de la semana. Lamentablemente, y aunque los ganaderos no lo tengan muy claro, las desprolijidades cometidas otra vez en la asignación ya provocaron una baja en los precios de la carne vacuna que los principales analistas ubican alrededor de los 20-25 centavos por kilo vivo, y se habla de una pérdida de alrededor de u$s 2.000 por tonelada (a unos u$s 7.000/t) de esos muy buenos cortes destinados a la Unión Europea, en los últimos 2 meses, por el «revoleo» anticipado de Cuota que se generó. Lejos de aclararse el tema, parece oscurecerse cada vez más y, como suele ocurrir siempre en estos casos, de los problemas técnicos se salta rápidamente a la politización del tema que enrarece cualquier análisis. Así, desde el presidente Néstor Kirchner hasta los gobernadores de las principales provincias productoras (especialmente el de Santa Fe, Jorge Obeid, nuevamente la más perjudicada), pasando por el ministro Roberto Lavagna (de quien depende la Secretaría de Agricultura que distribuye la Cuota), legisladores nacionales, provinciales, intendentes, y empresarios, ahora están todos «revolcados en un merengue, y en el mismo lodo, todos manoseados»... («Cambalache»).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• ...que, si bien todas las miradas vuelven a recaer en el secretario Miguel Santiago Campos, y formalmente es así, e incluso se sabe que es un técnico con poca experiencia política y administrativa, no es menos cierto que la distribución efectiva se realiza en el área del subsecretario Claudio Sabsay, hombre de Lavagna que, aunque por este escándalo y con la valijas hechas, debió «declinar» a último momento su viaje al SIAL de París (al igual que la abogada de esa área -y «art dealer»-, Marta Alvarez Molindi), no aparece mucho estos días ni da explicaciones sobre la conmoción que provocó. Así las cosas, las discusiones estuvieron -y están- a la orden del día, desde algunas que se produjeron en París, donde Campos fue duramente increpado y trató de explicar que él «solo firmó», hasta otras en recintos legislativos y del Ejecutivo, incluyendo el escándalo de Santa Fe, que giró sobre el senador Carlos Reutemann y que muy pocos creen que haya sido «casual». Mientras, varios empresarios privados comenzaron ya a interponer distintos recursos jurídicos, y no es raro escuchar frases duras del tenor de: «la suciedad ya excede los negocios» o «la resolución (de la Hilton) es un aborto, pero las irregularidades en la asignación son directamente incalificables». Ahora, todas las expectativas se centran en el viaje que, avión mediante, debe hacer el presidente Kirchner a San Lorenzo (en Santa Fe) donde se encontraría con Obeid, y en el pedido de informes a Campos de parte de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, que estaría recibiendo mucha presión para que sea suspendida...
* * *
• ...que otros escandalitos y escandaletes se siguen produciendo en el sector, aunque en forma mucho más «silenciosa» o solapada. Y uno de ellos es el que rodea a los eternamente discutibles precios pizarra que, tal como se adelantó en esta misma columna, nuevamente rayan en el escándalo. La novedad es que ahora la propia Cámara Arbitral, encargada de difundirlos, parece querer ejercer algunas acciones para emprolijar un tanto el tema que, desde principios de los '90, viene siendo objetado por distintos sectores, y que llegó a alcanzar diferencias entre el mercado real y lo que «aparece» de hasta 25/30 dólares por tonelada. Así, lanzó una convocatoria masiva a los corredores para que, en forma totalmente confidencial, brinden precios concretos de operaciones que permitan fijar las citadas cotizaciones en «forma realista», y no «virtual» como ahora (o «dibujada», según otros). Recuerdan, incluso, que aún el decreto del '98 (aquel que fue cambiado «entre gallos y medianoche» y modificó la norma correctiva que surgió tras la intervención a ese mercado por irregularidades, y que volvió a dejar todo prácticamente igual que antes) dispone: «Los precios pizarra deben referirse a negocios efectivos sobre mercadería disponible con entrega inmediata, y no se puede colocar un precio cuando no se conozcan operaciones en las condiciones referidas». Parece que, a pesar de la flexibilidad de esa norma, tampoco se cumple. Tal vez, la gente de la Cámara debería requerir los servicios del gerente del Mercado a Término, Gustavo Picolla, que, en su actividad profesional, cuenta con un Taller de Motivación que -asegura- es capaz de «generar estados de ánimo que predispongan a la acción», o que «logra motivar a los equipos de trabajo», entre otros muchos beneficios...
Dejá tu comentario