Dicen en el campo...
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Ricardo Echegaray
... que, algunas noticias provenientes del Uruguay de Tabaré Vazquez, causaron cierta admiración y sana envidia entre los productores locales. Es que, por un lado, el pequeño país vecino no sólo está registrando récord de exportaciones de carne (Paraguay también), sino que ante la escalada en los precios internos del producto debido al impulso alcista de las cotizaciones internacionales, logró un acuerdo interno para que sus consumidores puedan seguiraccediendo a la carne vacuna en sus meses. Pero, a diferencia de la Argentina, donde ese pacto alcanza a ¡13! cortes (y no se cumple), los orientales lo hicieron con sólo ¡3!, de los cuales dos provienen de los cuartos delanteros de los animales ( mucho más barato), y sin tocar un gramo de sus codiciadas exportaciones. Aquí, mientras, ni siquiera se cumpliría con la promocionada Cuota Hilton, cuyo envío a Europa se debe completar antes de mañana, y de la que quedarán algo menos de 2.000 toneladas sin cumplir, a pesar de los increíbles U$S 19.000/tn que actualmente alcanza su cotización. Parte no se embarcaría, ni siquiera por vía aérea, por demoras de la ONCCA que preside Ricardo Echegaray, ya que no redistribuyó tonelajes incumplidos. Pero algo más llamativo aún con Uruguay es que, en los alrededores de Montevideo el kilo de pan cuesta entre $ 6 y $ 7, mientras que varias zonas de la Ciudad de Buenos Aires se ubica entre $ 5 y $ 6. El tema es que en Uruguay no hay retenciones y, menos aún, «compensaciones» a la molinería. Sería interesante saber cómo hacen, entonces, para tener esos valores. Dicho de otra forma, copiando el modelo oriental podríamos tener el trigo sin retenciones y vender el pan al mismo valor que ahora, evitando la preocupación por el precio del alimento que desvela al Poder Ejecutivo
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... que, más grave aún es el pronóstico que hay sobre el cereal, ya que se prevé otra fuerte baja en la ya alicaída producción, lejana a los récords de los 90. De confirmarse esto, no sólo la Argentina pasaría a ostentar el raro privilegio de ser uno de los poquísimos países donde el trigo cae en lugar de aumentar (a pesar de los más que atractivos precios internacionales), sino que se complicaría adicionalmente el tema de los precios internos y la inflación, justo en un año eleccionario como el próximo. Lo que, definitivamente no parece tener demasiado arreglo en ese contexto, es además, la provisión del cereal a Brasil, lo que también volvería a tensar la cuerda con el principal socio del Mercosur. Lo contradictorio es que la Argentina puede producir alimentos para más de 260 millones de personas y, sin embargo, hay vastas zonas subalimentadas, especialmente, en las provincias del norte.



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