10 de noviembre 2008 - 00:00

Dicen en el campo...

Ricardo Echegaray
Ricardo Echegaray
... que sigue subiendo la temperatura y no sólo la climática. Si bien los últimos días estuvieron dominados por las elecciones en los Estados Unidos y la votación por las AFJP en Diputados, igual hubo tiempo para varias reuniones en la Cámara de Sanidad y Fertilizantes (CASAFE) por cambios en la normativa comunitaria para los agroquímicos; en el Instituto de Promoción de Carne Vacuna (IPCVA) por una importante campaña para evitar enfermedades por la mala manipulación de la carne, o el importante festejo, en el Tattersall de Palermo con que el Molino Lagomarsino festejó sus 75 años de vida, entre otros varios encuentros. En todos los casos, el factor común es coincidente: la alarma por la situación general (externa e interna), y la nula capacidad de respuesta que están mostrando las autoridades nacionales. Es que mientras el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ahora de perfil público mucho más bajo, sigue convenciendo a los comerciantes para que no cambien los precios al público, y parece que no le dejan a los importadores liquidar sus cuentas (dicen que sería para que no salgan más divisas), los industriales locales siguen complicándose. De hecho, buena parte de las usinas lácteas que, teóricamente acaban de celebrar un « nuevo» acuerdo con el gobierno, ya adelantaron que no van a pagar a los tamberos el $ 1 por litro que habían convenido ya que para eso deberían poder exportar a u$s 3.400 la tonelada a fin de poder compensar las diferencias, pero resulta que ahora el mercado internacional apenas ronda los u$s 2.400. Tampoco los híper se muestran muy proclives a comprar los stocks de leche remanentes que, según el titular de la ONCCA, Ricardo Echegaray, se deben a la «ineficiencia» del sector. Mientras, los productores que siguen achicándose o cambiando de rubro, se preguntan qué habrá pasado con los $ 7.000 millones que se estiman por la diferencia entre los precios que efectivamente recibieron los tamberos y la cotización de mercado, entre 2006 y 2008.

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... que, mientras algunos comentan el fortalecimiento de fondos que recibirán las distintas reparticiones de Agricultura, según el nuevo Presupuesto (la ONCCA superaría los u$s 1.200 millones, mientras que mucho más modestos son los recursospara el INTA, unos u$s 250-300 millones y alrededor de u$s 200 millones para el SENASA), cada vez son más los que se preguntan dónde están los funcionarios de estas áreas, y qué manejo harán de esos fondos. Por caso, en Agricultura, donde comanda Carlos Cheppi, el trabajo es «a puertas cerradas», según algunos, «para que no se vea que no están haciendo nada adentro» De hecho, la poca información oficial del área, la mayoría referida a la horticultura, hasta sale con errores. «El secretario y el jefe de gabinete, Carlos Milisevic, viajan mucho», es la escueta explicación que dan en la cartera de Paseo Colón. En la misma calle, aunque en la vereda de enfrente, la performance del SENASA no es muy superadora y, de hecho, allí tampoco se ve a su titular, Jorge Amaya, a quien algunos ya daban por jubilado. Aun así, el organismo recibió también su «refuerzo presupuestario» lo que lleva a suponer que, entonces, dejará de cobrar alguna de las múltiples gestiones que tiene tarifadas ( prácticamente todas), varias de ellas con la argucia del «pronto trámite» que, de todos modos, no es tal. Tanto es así que, aunque ya el año próximo es el límite para la homologación de los registros sanitarios con la Unión Europea (UE), parece que el trabajo está sensiblemente atrasado. El asunto puede ser grave si se considera que de 800 agroquímicos en el mercado, quedarán consolidados apenas 200 en el nuevo registro comunitario, que son los que presentan los límites de residuos «aceptables» por la comunidad. De tal forma los fabricantes y distribuidores, pero también los productores usuarios de estos elementos, pueden tener problemas de ingreso a Europa con sus exportaciones, si para entonces todo el esquema no está armonizado.

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... que, de todos modos, muchos productores enfrentan problemas graves ahora. Los trigueros, por caso, que ya en el Norte terminaron con la cosecha, tuvieron en muchos casos resultados desastrosos, y en otros, apenas salieron hechos. En Tucumán fueron malos y en Salta, aunque algo mejores, especialmente en los casos de riego que lograron 22-25 quintales por hectárea, los márgenes fueron mínimos o negativos, con el agravante de que los granos presentan un alto porcentaje de « panza blanca», al punto que los exportadores no lo estarían tomando en origen y, directamente se debe mandar a puerto (Rosario) o, aguantar hasta febrero-marzo que es cuando se calcula que el mercado puede recuperar cierto «tono». Simultáneamente, los proveedores de insumos se encontraron, de la noche a la mañana, con una cantidad variable de devoluciones, además, del achicamiento que ya habían registrado las ventas. «Y, si el monto final no es tan chico, es por el gran aumento que habían registrado los precios de varios agroquímicos de los de mayor uso, o si no, directamente este año habría bajado a 50%. Dicho de otra forma, la caída se va a disimular por la suba de los precios de los productos», reconocía un operador de este mercado. El caso es que, con las actuales perspectivas, el tema central en este sector parece ser el análisis del crédito que, probablemente, va a sufrir un recorte más que significativo ya que se estima va a enfrentar complicaciones serias al momento de la cosecha, y todo el mundo está buscando achicar los riesgos al máximo.

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