12 de enero 2004 - 00:00

Dicen que son insuficientes medidas contra "vaca loca"

Los controles para detectar la enfermedad de las "vacas locas" son insuficientes y deben ser reforzados a nivel internacional, como ha demostrado el descubrimiento del primer caso en EEUU, según alertó hoy la FAO.

Para tranquilizar a los consumidores hacen falta controles más eficaces, además de sistemas de vigilancia y detección más adecuados, según señaló desde su sede en Roma la Organización de la Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Los expertos de este organismo consideran que en numerosos países, los controles de EEB (Encefalopatía espongiforme bovina) "son todavía insuficientes y en otros muchos tampoco se aplican adecuadamente las medidas recomendadas".

La FAO subraya que ningún país puede proclamar que está a salvo de la EEB, a menos que esta declaración no esté refrendada por métodos de control reconocidos internacionalmente.

Por este motivo se insta a los gobiernos y a las industrias a llevar a cabo una adecuada evaluación de los riesgos, a mantener a los animales y materiales potencialmente peligrosos fuera de la cadena de alimentación.

Entre las medidas preventivas que se proponen figuran las de prohibir el uso de harinas cárnicas para la alimentación del ganado, y eliminar y destruir todos los materiales peligrosos (como cerebro y médula espinal) en las reses de más de 30 meses.

También se pide aumentar la vigilancia sobre las enfermedades de la cabaña ganadera en la industria cárnica a lo largo del entero proceso de producción, elaboración y comercialización.

En este sentido se recuerdan las recomendaciones de la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) de que se efectúen pruebas sobre las reses que muestren síntomas de EEB y pruebas selectivas entre los animales de más de 30 meses.

La FAO ha recordado que la Unión Europea inspeccionó a más de 9 millones de animales en el bienio 2002-2003, Francia y Alemania controlaron cada una a tres millones de animales, Suiza a 170.000 y Japón prácticamente a todas sus cabezas de ganado (unas 500.000).

El coste de las pruebas ronda los 50 dólares por animal y teniendo en cuenta el efecto devastador de los brotes de EEB en la salud humana y en los mercados cárnicos "la relación entre el precio y el resultado de las pruebas es rentable".

Los expertos consideran que medidas efectivas de control en las industrias de piensos, cárnicas y de procesado de desechos, el riesgo de que el material infectado de EEB esté presente en la cadena de alimentación es muy bajo, incluso en los países donde la enfermedad está presente.

Para ayudar a los países a efectuar controles más estrictos, la FAO ha puesto en marcha una serie de proyectos de formación en diversos países, entre ellos de Europa del Este, Africa y Latinoamérica.

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